miércoles, 27 de agosto de 2014

Robotlución o la Humanidad aumentada: de "trabajar" a "laburar" u "ociar".

 "La fábrica del futuro tendrá sólo dos empleados, un hombre y un perro. El hombre estará ahí para alimentar al perro. El perro va a estar ahí para evitar que el hombre toque el equipo ". El futuro que el CEO de Autodesk, Carl Bass, describió.


Nos queda un consuelo: seremos los dueños de los robots.

Agosto en Barcelona tiene esos momentos de silencio absoluto en el barrio que permiten una concentración poco habitual y por lo tanto, disfrutar de la lectura buceando en las frases, hasta que desaparece el mundo exterior y todo es lectura. Como decía Borges: "uno no es por lo que escribe, sino por lo que ha leído".

El placer es doble en este tiempo digital y disperso en el que es norma saltar de página en página, escanear en lugar de paladear las palabras. Así que hoy, en la ultima semana de agosto, me dedico a la lenta degustación de textos aparcados hace tiempo o recién descubiertos en tardes de navegación errante.

La "modernidad" que no puedo evitar es la de tener varias "ventanas" abiertas y pasar de una a otra en el "totum revolutum" en que se ha convertido el acto de leer. Y así leo sobre robotización, impresión 3D, oficios que mueren y que nacen, andragogía y pedagogía, el centenario de Cortázar....

Pero esa lectura desordenada se convierte finalmente en un crisol del que va emergiendo una certeza: Las máquinas nos expulsarán de fábricas y oficinas, afortunadamente, para dejar que nos dediquemos por fin a aquello que nos humaniza: la relación con otros. 

Parece que la automatización de muchos de los procesos y funciones del trabajo es inevitable, que la transformación de la industria pasa por sustituir al hombre, en la producción de bienes y servicios, por máquinas.

Según un estudio de la Universidad de Harvard de Frey & Osborne (2013), el 47% de los puestos de trabajo se subcontratarán a robots/computadoras dentro de 20 años.

Ante esta realidad incuestionable, la mayoría de las voces entonan un canto triste a la muerte del trabajo, olvidando que éste era el objetivo: Que lo que puede hacer una máquina, no lo haga un hombre. Y olvidando también que en anteriores procesos de tecnificación, de importante desarrollo tecnológico, se han creado más puestos de trabajo que los que se han destruido.

Inspirada por el magnífico post de Juan Quintana, Aprendizaje, Ocio y Trabajo, suscribo que la mecanización total significa el fin de la esclavitud y la vuelta a los orígenes de la civilización occidental, la cultura griega y latina, en la que los esclavos trabajaban y los "ciudadanos" libres se dedicaban al ocio, o sea, a la vida contemplativa, a participar de la vida ciudadana (política) y a ser felices.

Wikipedia: La palabra «trabajo» deriva del latín tripalium, que era una herramienta parecida a un cepo con tres puntas o pies que se usaba inicialmente para sujetar caballos o bueyes y así poder herrarlos. También se usaba como instrumento de tortura para castigar esclavos o reos. De ahí que tripaliare significa ‘tortura’, ‘atormentar’, ‘causar dolor’.
Aparecida en el siglo XII, según Alain Rey, la palabra «trabajo» es un deverbal de “trabajar”, proveniente del latín populart ripalliare, que significa ‘atormentar, torturar con el trepallium’. En el siglo XII, la palabra designa también un tormento psicológico o un sufrimiento físico.
Curiosamente en español hemos escogido del latín la palabra "trabajar" de "tripalium" que etimológicamente refiere a un tipo de tortura, frente a "laborar" de "labor" que remite a la "tarea" y que sí se utiliza en Argentina bajo la fórmula "laburar",  o "operar" de "operari" que significa literalmente "trabajar".

Dice Quintana que estamos educando para el trabajo que ya no existe y no para el ocio que existe.

El nuevo entorno profesional "robotizado" exige que volvamos nuestros aprendizajes hacia la contemplación, la investigación, el pensamiento crítico y dejemos la "producción" a las máquinas. Y dice Quintana: "La escuela es una proyección de la fábrica. En ambos se contrata al obrero y se vende el producto."


 


Si las máquinas nos expulsan de fábricas y oficinas, deberemos volver a ser ciudadanos libres que pueden permitirse desarrollar su ingenio y su inventiva, que pueden centrarse en profundizar en su autoconocimiento y su desarrollo, que pueden mejorar y enriquecer sus relaciones con los otros, que pueden por fin "desalienarse", pasar del negocio al ocio.

Hasta hoy la ecuación un hombre=un ordenador ha funcionado en el trabajo, pero la irrupción de la tecnología móvil incorpora el dispositivo a nuestra anatomía como un todo inseparable, el hombre aumentado empieza a surgir.


Iron Man
La tecnología finalmente fusionada con el hombre, tanto a su servicio en las líneas de montaje de la industria manufacturera, o tomando decisiones a partir del análisis de "Big Data", como mejorando nuestras capacidades, salud y percepción de la realidad.

El cultivo de las artes, la ciencia y la investigación, la artesanía, el cuidado de los otros, la mejora de las relaciones, el juego y el entretenimiento, el crecimiento personal, son "actividades" o "laburos" (que no trabajos) de futuro. Dejemos el trabajo a las máquinas y pasemos a la acción.

                       

sábado, 23 de agosto de 2014

COOPERARI, la empresa en red: Redes Alumni de Ex Empleados


Los que hemos pasado por más de una empresa tenemos claro que lo mejor de cualquier organización (y también lo peor) son las personas.

En cada cambio, en cada salto, lo más doloroso es romper esa deliciosa rutina de desayunar con unos, bajar en el ascensor con otros, comer siempre con los mismos, apuntarse a la cerveza "after work"..., compartir ese momento de intensa sensación de equipo que nos inunda en cada crisis, en cada zafarrancho para resolver un marrón que nos tiene a todos en la oficina hasta las tantas...

La decepción más grande, a la que pasan unos meses desde el cambio de empresa, de trabajo, es el comprobar cómo personas con las que has compartido cientos de horas, proyectos, confidencias, silencios y charlas, desaparecen de tu vida tal como llegaron: de golpe, y no vuelves a saber de ellas.

Y por otro lado, lo único que conservamos de nuestra relación con nuestras antiguas empresas es justamente el seguir en contacto con nuestros ex compañeros.

La mayor parte de las organizaciones (hay excepciones honrosísimas) cierran sus puertas a cal y canto y no gustan de facilitar ese tipo de contactos entre ex colegas. Mueres para la organización a la que sales de ella. Pero conozco a poca gente que no sienta curiosidad por la evolución de una organización para la que ha trabajado.

Yo estoy al tanto, más o menos, de los cambios, altas y bajas, transformaciones que se producen en cada una de las organizaciones a las que dediqué tantas horas que son para siempre parte de mí misma, algo parecido a lo que sucede con nuestra familia amplia, con la que tenemos poco contacto, pero sobre la que nos gusta recibir noticias y estar al día de las visicitudes de sus miembros y que tanto ha alimentado a Facebook, donde vemos con cariño cuánto ha crecido el niño de nuestra prima segunda, o nuestro sobrino de Perú.

Con las personas de mis anteriores trabajos con las que sigo en contacto, sea presencial o virtual, que tanto da, comparto información y conocimiento organizacional, conforman el primer círculo de mi red personal profesional y como en toda red, el intercambio es moneda común. Sé un montón de cosas sobre el presente de cada una de esas empresas y me sorprende que las organizaciones no saquen partido de ese comportamiento tan frecuente .

La relación con los ex empleados (lo sean por la causa que sea) suele ser nula cuando no negativa. Tiene que ver muchas veces con que la salida de la organización no siempre es civilizada. Pocas organizaciones tienen planes y protocolos de salida y muchos directivos tienen pánico a esas situaciones de salida de la organización y cierran sus puertas y esconden su cabeza bajo el ala cuando se producen, derivando la comunicación de ese acontecimiento trascendental en la vida de cualquier profesional a un especialista. (Me viene a la cabeza la magnífica película "Up in the Air" de la que os adjunto un momento muy significativo.)



Esta falta de responsabilidad por parte de muchos directivos provoca a menudo el rechazo no sólo al jefe que no se ha enfrentado a la situación, sino a toda la organización por parte del empleado saliente, y un sentimiento de culpabilidad del directivo que muchas veces se resuelve borrando al ex empleado de la red y de su memoria.

Una pena. Los ex empleados suelen conocer bien procesos, expectativas y objetivos de la organización para la que han trabajado y podrían seguir sugiriendo mejoras e innovaciones. Saben cuáles son las debilidades de la empresa y también sus fortalezas. De hecho, en charlas, cafés, cenas, encuentros varios que he mantenido con antiguos compañeros de trabajo, la conversación acaba derivando en cómo mejoraríamos procesos, proyectos e interacciones a la que terminamos con el repaso despiadado de los jefes que hemos compartido.

Las últimas reestructuraciones, ERES, fusiones o absorciones, etc, han llenado el mercado laboral de ex empleados que en ocasiones, en las empresas más innovadoras, siguen colaborando con su antigua empresa como consultores freelance.

Ex empleados que han comenzado a crear sus propias redes de contactos profesionales al margen de la empresa en la que trabajaron y que forman "enjambres sabios" (swarmwise) utilizando el término de Rick Falkvinge y que vaticinan nuevas organizaciones en red al margen de la estructura tradicional de la empresa, anunciando nuevas formas de asociación profesional y de vida profesional en las que no existe la relación laboral contractual, sino el mutuo interés y el proyecto común. Agrupaciones puntuales mucho más ágiles y adaptables que una empresa tradicional.

Las empresas que quieran sobrevivir deberán incorporarse a estas redes o, mejor aún, facilitar espacios donde poder incorporar ese talento externo que conoce bien los valores y objetivos de la empresa. 

En este sentido una buena alternativa es la creación de comunidades corporativas de ex empleados. Bebiendo del modelo "Alumni" de los lobbies estudiantiles, las comunidades de "Cooperari" persiguen mantener la vinculación con la empresa para fidelizar al ex empleado tanto para construir una potente red de colaboración e intercambio de conocimiento, como para reforzar la imagen de la marca a traves de lo que se ha venido a llamar "employer branding" y cuyo objetivo es que estos ex empleados sean los mejores embajadores de la marca.

Así, puede estimularse también la participación de los ex empleados en las redes sociales profesionales (fundamentalmente LinkedIn, Facebook y Twitter) para crear una red de profesionales fan y asociada a la marca.

Las Comunidades COOPERARI pueden contener entrevistas entre antiguos colegas, espacios de aprendizaje en los que seguir formándose, espacios de información sobre el sector y ofertas de colaboración en proyectos puntuales. Bolsa de trabajo. Espacios de networking y de cooperación mútua. Club de viajes y encuentros fin de semana. Espacios de compra y consumo colaborativo. Espacios, en fin, de claro WIN WIN.


Alumni de Deloitte






miércoles, 20 de agosto de 2014

Boomerpreneurs y carreras "encore". Elegir una segunda carrera profesional a los 50.

Boomer actúa como un Millennial: Sé creativo a pesar de ser casi insolvente. Alejandro Castañeda


http://www.workplaceinstitute.org/

Algunos, cada vez más, babyboomers están empezando a considerar el montar una pequeña empresa antes que la jubilación que ven cada vez más lejana y amenazada de una gran precariedad financiera.

Se acabaron los tiempos de la dorada tercera edad de mañanas perezosas, vacaciones en la costa en febrero y viajes a cuatro chavos.

El horizonte que se nos presenta tiene más que ver con la continuidad de los días de trabajo agotador para poder mantener nuestro nivel de vida.

Ya en este momento, un buen número de mayores de 65 años que deberían estar jubilados, son trabajadores por cuenta propia por no poder acogerse todavía a la pensión de jubilación. La necesidad de ingresos adicionales además, se hace cada día más evidente y hará que los que ahora están alrededor de la cincuentena se planteen en algún momento de su carrera el salto a la emprendeduría, sino tienen que darlo de manera forzosa...

No sólo se trata de un tema económico, muchos babyboomers se sienten ya preparados para construir algo propio, dar forma a una idea que se aparcó hace tiempo, crear riqueza por cuenta propia en los llamados años dorados, en los que experiencia y  conocimiento dotan de mejor visión del mercado.

Se trata de convertir la jubilación en un retiro activo en el que por fin retomar las ilusiones de la primera juventud y materializar los sueños siempre aplazados.

"Talent is Ageless", el talento no tiene edad, pero sí la tiene el mayor conocimiento de la empresa y el cliente. 

Nunca es demasiado tarde para ser lo que podría haber sido.
George Eliot
Según la encuesta de Workplace Institute, alrededor del 50% de los babyboomers canadienses indican que tienen la intención de seguir trabajando después del "retiro" por lo menos a tiempo parcial, cuando no para iniciar su propio negocio.

La generación del Babyboom es una generación tecnológica, asistió al nacimiento de la TV,el PC e Internet, aman la tecnología aunque se sientan frustrados ante la dificultad de mantenerse al día en cuanto a herramientas y aplicaciones. Usuarios ávidos y conectados a Internet en un 78%, gastan más tiempo y dinero que otros grupos demográficos en tecnología.

La rebelión no es nada nuevo para los babyboomers, la generación nacida en los 50/60. Hijos del "flower power", inauguraron discotecas y asistieron a los primeros conciertos pop multitudinarios, incorporaron a la mujer al trabajo y llegan al siglo XXI inscribiéndose en Pilates o en Yoga, conectándose a webs de citas online y comiendo alimentos macrobióticos. Tienen la intención de permanecer jóvenes y saludables el mayor tiempo posible... porque su esperanza de vida se incrementa año a año.


Silver workers

Y ante esta vitalidad se trata de construir una jubilación rebelde como lo fue la juventud de esta generación, iniciando un nuevo negocio, una nueva carrera, una nueva comunidad, una nueva relación, con la confianza que aportan las habilidades y conocimientos que la experiencia da.

Las carreras "encore" son trabajos que se inician en la segunda mitad de la vida (a partir mayoritariamente de los 50 años) y que combinan ingresos con impacto social y una importante implicación personal.

Educación, medio ambiente, salud, servicios sociales... son las áreas en las que iniciar carreras "encore". Estos trabajos mezclan la experiencia del trabajo realizado durante toda la vida con las ganas de dar un giro radical dando una orientación social y comunitaria al trabajo y dotando de un nuevo propósito a nuestra vida. El objetivo de iniciar una carrera "encore" es dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontramos. La "madurescencia" inaugura el tiempo de usar la propias habilidades personales y la experiencia para ayudar a los demás.

Punto de partida para el renacer profesional, las carreras "encore" promueven la reinvención, la renovación y la revitalización personal que parecen imperiosamente necesarias al llegar a la plenitud adulta. Después de un montón de años haciendo lo mismo, aprender algo nuevo y tratar de hacerlo bien nos revitaliza. Si además esa nueva carrera tiene un componente social, da sentido a nuestra vida.

Todo esto deberían tener en cuenta las empresas y la Administración pensando en un futuro en el que la media de edad de las plantillas y de la fuerza laboral en general crecerá aceleradamente. Como en la historia de la rana en la olla puesta a hervir, las organizaciones no tienden a reaccionar rápidamente ante situaciones a punto de ebullición.

Para que la rana no se cueza, los departamentos de Recursos Humanos deberán ponerse manos a la obra para dar el pistoletazo de salida al renacer profesional de los Golden Workers procurándoles formación, horarios flexibles, trabajo por proyectos, rotación en el puesto de trabajo, nuevos retos y funciones que supongan una nueva carrera profesional.

Y la Administración deberá estimular la contratación de trabajadores maduros y medidas anti discriminación por edad, facilitación de la actividad emprendedora por cuenta propia, revisión de los protocolos de prevención de riesgos laborales teniendo en cuenta la variable de la edad..., medidas en fin que aborden de frente y abiertamente la crisis demográfica que se nos viene encima.


viernes, 1 de agosto de 2014

Wikinomía i GIG. La nueva economía independiente en red de los Golden Workers

Mi colaboración de julio en el blog GLocal Thinking de META4


REFLEXIONES SOBRE RRHH GLOBALES Y LOCALES

Wikinomía y GIG. La nueva economía independiente en red de los golden workers

por Laura Rosillo el 10/07/2014

Construyendo una vida profesional por cuenta propia en tiempos de redes

“Si yo he sido capaz de ver más allá, es porque me encontraba sentado sobre los hombros de unos Gigantes”, Isaac Newton (Carta a Hooke)
Wikinomía: Economía colaborativa que comparte, actúa globalmente y sin jerarquías ni intermediarios, utilizando la tecnología como base.
GIG: Se utiliza el término GIG para hablar de las actuaciones en directo de un músico y por extensión de cualquier trabajo puntual sin continuidad. Aplicado a un profesional, trabajador por cuenta propia, autónomo, que colabora con múltiples empresas a tiempo parcial o por proyecto puntual. Un evento GIG sería lo que en España llamamos “tener un bolo”.
La progresiva destrucción de empleo centrado en rutinas a causa de la tecnología, hace que emerjan con fuerza especialistas freelance en tareas no rutinarias, como explica Francesc Font en el blog de Nubelo.
Los reclutadores de muchas empresas buscan, a veces infructuosamente, perfiles polivalentes, adaptables, que cambien de tarea y de especialidad al ritmo que lo requiere el mercado, que sirvan lo mismo “para un roto que para un descosido”, y no ven las ventajas de la contratación puntual por proyecto. El mejor y más experto profesional para ese proyecto en concreto, no tiene por qué “casarse” con la empresa de por vida, sino que puede ofrecer sus servicios de forma interina y decidir participar en un nuevo proyecto en la misma organización o en otra distinta.
Si las empresas no crean empleo, los profesionales  sí lo crearán, ofreciendo sus servicios por tiempo limitado. Se trata de cambiar la nómina por la factura, el jefe por el cliente.
Actualmente en EEUU, según CNNExpanxión, el 35% de los trabajadores son freelances (independientes, autónomos, temporales…) y se espera que esta cifra aumente hasta el 40% o el 50%.
Y mientras que los trabajadores se transforman y son cada vez más móviles, emprendedores, libres y creativos (y quiero pensar que esta tendencia está empezando a emerger en nuestro país), las organizaciones tradicionales son cada vez menos atractivas y en muchos casos los profesionales permanecen en ellas por pura resignación o por miedo a no encontrar trabajo fuera de ellas.
Por otro lado, la recesión ha provocado que las generaciones más jóvenes no puedan acceder al empleo o lo hagan en empleos mal remunerados y por debajo de su preparación académica, mientras  que los trabajadores senior tienen a menudo que retrasar la jubilación al haber perdido su capacidad de ahorro.
El profesional senior ya no está en la fase de construcción de su identidad y reputación, ni en el momento de hacer carrera en la organización, sino que desea explotar sus conocimientos y experiencia, y muchos de los Golden Workers, en ámbitos profesionales diferentes del que ha sido el más habitual en su trayectoria profesional.
Y frente al general “etarismo”, la discriminación por edad, aparece tímidamente pero con fuerza el “headrenting”, la contratación de directivos senior de manera parcial y flexible.
Y no hablo de la emprendeduría en la madurez, aunque los emprendedores españoles no sean precisamente chavales de 18 años, sino que tienen una edad media de 38 años y tengan a sus espaldas más de una década de experiencia laboral, tal como comentaSantiago Solanas en El Economista.
Hablo de una revolución en el mundo laboral que ya anticipó Charles Handy en La edad de la insensatez y que recomienda al profesional moderno verse a sí mismo como proveedor externo que ha sido contratado para realizar una tarea específica, esté en la posición que esté de su famoso trébol: contratado de forma eventual o indefinida por la empresa, en una empresa de outsourcing o como freelance.
Esta posición conlleva múltiples ventajas porque considera a cada trabajador como el dueño de su trabajo, lo empodera respecto a sus actuaciones y decisiones, facilita su compromiso (engagement) con cada proyecto y focaliza su trabajo en un proyecto concreto con principio y fin del que tiene una visión global,  en lugar de en una función repetitiva e inmutable año tras año.
Se trata también de un planteamiento beneficioso para las organizaciones, ya que el exoemprendedorismo supone la transferencia de parte de sus propios riesgos a los exoemprendedores que asumen desde el exterior de la empresa tácticas innovadoras, desarrollando nuevas ideas aplicables al desarrollo de productos o servicios de la empresa como partners y no como empleados.
El último Informe de la Fundación Adecco sobre Mayores de 45 años en el mundo laboral, cifra en alrededor de dos millones el número de desempleados de esta edad en España a finales del 2013 y de ellos el 70% parados de larga duración que difícilmente volverán a disfrutar de un empleo indefinido en una empresa.
Es el momento de construir en la madurez una vida profesional por cuenta propia y deben ser objetivos de estos Golden Workers:
  • Ampliar sus conocimientos técnicos y tecnológicos, ya que muchos de ellos provienen de puestos de trabajo en los que han permanecido ejerciendo la misma función durante muchos años, cuando no de una única empresa en la que empezaron a trabajar.
  • Aumentar su visibilidad profesional posicionándose en las redes sociales profesionales.
  • Focalizarse. Convertirse en un experto en su área y aportar conocimiento  sobre su área de experiencia a colegas, clientes y competencia hasta convertirse en un referente.
  • Ser diferente. Ofrecer un producto o un servicio diferenciador. La mejor estrategia es ganar sin competir y tal como decía Guy Kawasaky: Al final, o eres diferente, o eres barato.
Y en red. Compartir es el nuevo mantra, y las organizaciones están transitando desde estructuras jerárquicas, centralizadas y con posiciones laborales por funciones estancas a estructuras fluidas, en red donde los profesionales se agrupan de forma espontánea según los requerimientos de cada momento, son los responsables de su propio desarrollo profesional y de buscar la información y el conocimiento necesario para desarrollar su tarea allí donde se encuentre. El Sharismo, concepto aportado por Isaac Mao, sostiene que las organizaciones en red funcionan como lo hace el cerebro, grupos de neuronas forman redes interconectadas que, a través de las sinapsis, son capaces de procesar información y aprender.
Los profesionales senior independientes se conectan en red con otros profesionales independientes construyendo redes sociales capaces de dar respuesta a cualquier problema de las organizaciones. La reputación profesional del Golden Worker dependerá de su nivel de participación en estas redes sociales profesionales, de su capacidad de pasar de una estructura empresarial en la que la información era poder y por lo tanto se medía el valor de cada profesional por la información privilegiada y diferencial que conservaba en su poder, a estructuras en las que participar, colaborar, aportar conocimiento y valor a la red es lo que otorga autoridad y prestigio.

jueves, 31 de julio de 2014

Patchwriting: No es plagio, es reutilización. Otras formas de enseñar.

Toda la literatura es plagio.

James Joyce y George Moore…, han incorporado en sus obras, páginas ajenas; Oscar Wilde solía regalar argumentos para que otros los ejecutaran. Jorge Luis Borges



Estas mañanas vacacionales pre-viaje son sensacionales. En camisón para estar lo más fresca posible, buceo por Internet buscando nuevos recursos que transformen mis próximas sesiones otoñales en encuentros más participativos y creativos. En concreto quiero aunar mi amor a la filología con mi entusiasmo por lo digital y buscando, buscando.., topo con una perla oculta, un diamante en bruto por explotar: una resumen del libro de Kennet Goldsmith, La escritura No-creativa: Gestión del lenguaje en la era digital, artículo inspirador, que me obliga a rehacer completamente una propuesta que estaba preparando para el mes de noviembre.

En todas las sesiones que llevo a cabo últimamente dedico una parte importante a  la "gestión de la información", a superar la "infoxicación" que padecemos, practicando algunas técnicas de búsqueda avanzada de información y de curación de contenidos. Suele ser la parte más pesada y ardua de mis sesiones y la considero la base para después poder avanzar en el desarrollo de la "intuición digital" que deseo para los que participan en mis sesiones.

Proponer un ejercicio de construcción creativa de un texto, sobre el área de conocimiento sobre la que estemos trabajando, con la técnica del copy-paste, me parece un buen ejercicio de reutilización de contenidos. Me permito reproducir a mi manera (practicando lo que el mismo artículo propone) algunas  de las ideas que me ha inspirado el artículo de Goldsmith.



El problema al que se enfrenta el escritor o el bloguero actual no es tener que escribir más de lo mismo en un mundo digital en el que existen una cantidad sin precedentes de textos, sino analizar, organizar, distribuir la maraña de información, de forma que se distinga "mi estilo" de escritura del "tuyo", mi "marca personal".

Nuevos estilos literarios que aparecen gracias a la tecnología como el tratamiento de textos, el databasing, reciclaje, apropiación, plagio intencional, imitación, composición en citas, pirateo..., fórmulas propiciadas por la cultura de código abierto y la economía de la participación y el compartir.

El llamado "patchwriting", entrelazando diversos fragmentos de autores diferentes para construir un nuevo texto con voz y estilo propios. El collage pasa del mundo de la pintura al de la escritura ya que gracias a Internet y sobre todo a Google es ta técnica resulta mucho más sencilla que acudiendo a la biblioteca para entresacar textos coordinables de un montón de libros.


Carlos Alberto Serra de Oliveira
A imitación de los vanguardistas de principios del siglo XX, modernistas, surrealistas, dadaístas..., pero imprimiendo un brillo electrónico a los textos. Cadáveres exquisitos, poesía visual, collages literarios..., las estrategias de copia y apropiación se extienden como una mancha de aceite. Desde siempre "copiar y pegar" ha sido parte del proceso de escritura y ahora internet lo facilita de manera extrema. El arte o el mérito reside en que la obra resultante de la mezcla contenga la propia impronta.

Tener que copiar a mano fragmentos de libros en una máquina de escribir es una cosa; copiar y pegar esos mismos fragmentos con tres golpes de teclado, prepara para una revolución literaria.

Y es que el plagio ya no es lo que era. Ahora, el artista pirata, alardea de su técnica para embellecer, mejorar, transformar, mezclar textos de otros autores. Elevado a los altares en el mundo de la música y los DJ, el remix llega a la escritura hasta convertirse en un lugar común y como en el mundo de los DJ's con sus artistas consagrados, aficionados, principiantes...

Me deslumbra como Kennet Goldsmith describe sus clases de "escritura No creativa":



A los estudiantes se les recompensa por el plagio, robo de identidad, reutilización de textos, patchwriting, saqueo... Se les anima a reescribir textos y fragmentos de audio, a escribir "a la manera de ..." Todo ello impulsado por la tecnología. Deben traer sus dispositivos a clase y utilizarlos para buscar esos textos que van a copiar o imitar.

Comenta Goldsmith que incluso cuando realizamos algo aparentemente "no creativo" como reescribir textos, expresamos nuestra forma de ser. El acto de elección y reformulación  dice mucho de nosotros mismos y es creativo. La obligación de "no ser creativos" es un acto de creatividad.

Soy consciente de ello mientras reescribo-interpreto el artículo de Goldsmith... Así que incorporaré técnicas de "Patchwriting" en mis próximas sesiones sobre gestión de la información.

martes, 29 de julio de 2014

Sharing Economy e Innovación distribuida en la empresa

Todo va a ser pequeño, pronto los restaurantes estarán en las salas de estar de las personas. Brian Chesky, CEO de Airbnb

The Economist

Última semana del mes de julio. Ya sin actividad docente, preparo lo que será un intenso y estimulante otoño. Intento mantener la disciplina del resto del año pero el calor me lo pone bastante difícil. Hoy además el bochorno pre-tormenta cae a plomo y sólo apetece tumbarse y soñar... Huele a agua y a tierra mojada, va a caer una buena...

He estado leyendo sobre "sharing economy", uno de los muchos síntomas de que estamos cambiando de modelo y volvemos a las relaciones persona a persona para ahorrar, para compartir bienes y servicios, para intermediar de una manera más antigua aunque altamente tecnificada.

Pisos compartidos, viajes con la gasolina a medias, bancos de tiempo..., en cada rincón surgen iniciativas "sharing" que socavan lentamente los cimientos de la vieja economía de mercado.

El consumo colaborativo se extiende como una mancha de aceite e impregna a muchos; el acceso a un servicio o un bien resulta más interesante que su propiedad y eso nos convierte a muchos en pequeños empresarios minoristas. La empresa puede incorporarse también al movimiento sharing a imitación por ejemplo de EBAY, que comenzó siendo un portal de transacciones entre particulares casi exclusivamente y es ahora un portal que agrupa a "tiendas" que ganan clientes a través de los votos de confianza que consiguen dando un buen servicio.

Sigo buscando información sobre "sharing economy" y encuentro una interesante entrevista a Brian Chesky, CEO de la polémica web de alquiler de habitaciones entre particulares Airbnb que tanta irritación ha causado entre los "hoteleros". Resalto algunas de sus afirmaciones en traducción libre (¡a ver cuando mejoro mi inglés...!!!):

"Quiero un mundo más parecido a los pueblos de la antigüedad: muy confiado y lleno de micro-empresarios que comparten sus activos para ganarse la vida. (...) La capacidad de beneficiarse de compartir activos es un modelo de negocio resistente a la recesión y que puede hacer frente al desembarco de robots en las empresas. Hay algunas cosas irremplazables en la industria de servicios, cosas profundamente humanas como la necesidad de compartir. (...) Estamos acostumbrados a vivir en un mundo dividido entre empresas y particulares, ahora podemos evolucionar hacia un mundo donde cada individuo puede ser una empresa en 60 segundos. (...) Todo va a ser pequeño, pronto los restaurantes estarán en la sala de estar de las personas."
http://davidwesson.typepad.com/david_wessons_digital_cul/2011/04/the-new-sharing-economy-the-next-era-of-the-social-web-.html
Pero no sólo afectará a nuestro consumo, la economía del compartir también afecta a la estructura de la empresa y al modelo de relaciones laborales.

A vueltas con la profunda transformación que está sufriendo el mercado laboral busco otras tendencias que confirman esa edad de oro de la emprendeduría individual que supone la implantación de la economía de la colaboración.

Las empresas están comprendiendo que en un entorno líquido de cambio constante, estructuras rígidas y piramidales no tienen mucho sentido. En este momento recurren ocasionalmente a la contratación de talento externo para un proyecto concreto, incorporan puntualmente especialistas "freelance" que una vez finalizado el proyecto concreto rescinden su relación con la empresa. 

El auge de la contratación de "freelances" por proyecto hace que las fronteras de la organización se vuelvan más permeables.Es una manera de incorporar talento externo. Ahora no es más que un movimiento incipiente, una manera de poner parches  a esa rigidez estructural tan difícil de cambiar, sobre todo en las empresas grandes.

Pero el objetivo de las empresas que quieran sobrevivir tiene que ver con conseguir que los clientes, los contactos de los empleados, la competencia, los proveedores..., aporten su talento a la organización. Un modelo basado en la "innovación abierta" y fundamentado en la "sharing economy".

http://www.innovationmanagement.se/
La "innovación abierta", según Roland Harwod, cofundador de la agencia 100%Open, consiste en innovar con socios u otras empresas, compartiendo el riesgo y el beneficio. Se trata de distribuir el conocimiento y las personas, crear valor a través de las redes y no hacerlo todo dentro de una estructura cerrada.

En este modelo tiene sentido la contratación de freelances para proyectos temporales y no sólo por una cuestión económica y de ahorro de costes a largo plazo. Los necesarios perfiles innovadores que aúnan experiencia, competencias y formación son candidatos difíciles de encontrar y además suelen mostrar un perfil rebelde difícil de encajar en organizaciones muy estructuradas y piramidales.

Sin embargo, son perfiles cada vez más necesarios en un entorno en constante transformación. Diseños abiertos que buscan compartir los procesos de creación, fabricación y distribución de bienes y servicios suponen abrir la empresa a nuevas formas de relación y alianza con agentes externos a la organización.

A imitación de las "fan pages" de Facebook, las unidades de Recursos Humanos de las organizaciones deberán crear espacios de comunicación  y gestión de estas redes de colaboradores externos, en forma de "clubes de innovación". Deberán desarrollar tanto en el personal propio como en el externo habilidades de trabajo colaborativo, de construcción de relaciones y alianzas, de negociación e intercambio de conocimiento. Deberán identificar en la empresa a aquellos empleados que son "conectores" naturales, que poseen una red de contactos amplia y especializada y que funcionaran como nodos de unión entre la empresa y su entorno.

De esta manera la empresa puede incorporarse a la sociedad y la economía de la colaboración.

jueves, 24 de julio de 2014

Aprender hablando: reflexiones veraniegas sobre la participación en el aula

Brave4life
Acabo de ver en una TEDTalk que pasamos más de nueve horas al día sentados. Y me remuevo en mi silla... Yo debo pasar más, y casi todo ese tiempo mirando una pantalla sea del portátil, sea del smartphone,  o la tele.

En verano cuando baja mi actividad como docente, seguro que incremento las horas sentada, no sé dar clase ni hablar en público sin moverme, tengo que estar de pie, incluso con un pie roto como me sucedió el mes pasado, y suelo hacer kilómetros en cada sesión, arriba y abajo, para que el contacto visual con los asistentes sea completo y cercano.

Si la sala es muy grande, prefiero los micrófonos de solapa a los de mano, me siento ridícula emulando a un cantante. Tampoco me gustan los que te instalan en la oreja y se te clavan en la mejilla, no voy a bailar, lo prometo, sólo caminaré arriba y abajo.

Ni siquiera en esos momentos en los que debería desear que la gente bebiera mis palabras, prescindo del smartphone. Mi primera intervención siempre tiene que ver con el hahstag que he decidido para la sesión y pido a los asistentes que enciendan sus móviles e interactúen. Tengo observado que tweetear es una de las formas de atender, sintetizar y luego poder consultar las ideas más relevantes de una intervención.

Sé que una charla mía da para cuatro tweets de media, algunas para uno o dos como mucho, y eso está bien, una o dos ideas clave por charla, más no se recuerdan, ni con Twitter ni sin él.



Intento contar historias, se recuerdan mejor que los ejemplos no narrados. He comprobado cómo los cuerpos se tensan para escuchar mejor a la que comienzo diciendo...: "No sé si os conté en sesiones anteriores lo que me sucedió cuando..." No suele fallar, los que dormitan se despiertan y los que han perdido el hilo, lo retoman. 

Estoy atenta a las conversaciones en paralelo que se producen en la sala, a veces me basta una palabra cazada al vuelo para incorporarla a la sesión e iniciar de forma natural el debate, la participación de los asistentes que siempre enriquecen el contenido de la sesión.

Atiendo especialmente cuando veo que un participante le explica a otro cómo funciona determinada herramienta o sistema, pido entusiasmada que lo comparta con todos los asistentes que retoman el interés a la que se abre la posibilidad de interacción, de que cada cual cuente lo mucho que sabe sobre...

La participación poco o nada tiene que ver con hacer preguntas al ponente. La participación genuina tiene que ver con aportar nuevo contenido, ampliar y profundizar en un tema. Y para ello hay que reproducir el ambiente de los espacios informales, las comidas de trabajo, las charlas de café, etc.



A veces, se puede conseguir la participación, preguntando directamente a las personas que mantienen un diálogo en paralelo. Esos diálogos son muy molestos si nuestra postura docente es magistral, pero enriquecen muchísimo tu discurso si lo integras en tu sesión, entrando primero en un diálogo a tres bandas, siendo tú el que te incorporas a la conversación que mantenían en paralelo esos dos o tres participantes, y facilitando como moderador la incorporación progresiva de otras voces, otras opiniones, nuevos contenidos, aparcando completamente tu vanidad como orador.

Otra manera de incorporar a los participantes es pidiéndoles que busquen a través de su smartphone un dato, una referencia, más información sobre el asunto que estéis tratando. Si se lo pides a una persona en concreto es más fácil que el resto de asistentes busquen también esa información. Los seres humanos somos así, individualidades. Cuando nos dirigimos globalmente al grupo, la respuesta es siempre muy baja. Yo prefiero buscar con la mirada un cómplice que me ayude a desencadenar la participación.

Si las cosas funcionan, mi misión acaba siendo la de moderar el gallinero en el que puede convertirse un aula interesada de verdad en un tema. Dar la palabra, hacer respetar los turnos, limitar una intervención que se alarga... moderar.

Me gusta también señalar dónde pueden encontrar la mejor información, herramienta, servicio, sobre lo que se está comentando y eso exige una ardua labor previa a la sesión de "curación de contenidos" que suelo hacer a través de mis tres canales preferidos: Twitter, Scoop.it, Feedly, sin descartar la búsqueda avanzada de Google.

Proyecto esas búsquedas en la pantalla, para que la información facilitada sea realmente de rabiosa actualidad.

Mi objetivo en cada sesión es que, finalizado el tiempo previsto, los participantes sigan en sus asientos conversando entre ellos, ignorándome o no, ahora ya al margen de la programación.

sábado, 19 de julio de 2014

Knowledge broker: De formador a agente de conocimiento (Wikinomía)


"Enseñar no es una función vital, porque no tiene fin en sí misma; la función vital es aprender" Aristóteles


En este extraño mes de julio, en el que vamos de las lluvias a los calores sin solución de continuidad, que parece que el verano no acaba de arrancar y cada vez más lejanos aquellos veraneos que comenzaban en junio y se alargaban hasta finales de septiembre, sigo trabajando e iniciando nuevos proyectos. Me han encargado, por ejemplo, el diseño de un proceso de selección y formación de formadores internos. Encantada con el encargo me pongo de inmediato manos a la obra.

Rescato mis viejos apuntes, esquemas, notas, proyectos..., que me hacen caer en la cuenta de que si alguna fijación tengo en este maltratado mundo de la formación y los recursos humanos, es el de organizar allí por donde paso un equipo de formadores internos.

Y abro con entusiasmo un documento nuevo en Word diciéndome a mí misma que esto es "pan comido".

Pero enseguida caigo en la cuenta de que ninguno de mis viejos papelotes sirve para dar respuesta a cómo aprendemos ahora y al rol que en tiempos de redes deben jugar los formadores internos en las organizaciones que evolucionan de forma acelerada hacia esa sociedad en red.



El formador tradicional, era el poseedor del conocimiento, y de espaldas a los asistentes a menudo,  desplegaba su erudición con más o menos fortuna y los "alumnos" tomaban notas que después consultaban..., o no. El formador tradicional transmitía un currículum más o menos permanente en el tiempo, con contenidos mayoritariamente teóricos. Su rol era más "informador" que "formador". Poco o nada tenía que ver el "acto" formativo con el proceso de aprendizaje del participante. El formador/orador enunciaba un determinado contenido sin tener en cuenta la experiencia o el conocimiento previos del participante, ni su interés, o las posibilidades de aplicación a su puesto de trabajo, de la materia expuesta.

Ahora, cuando entro en un aula tradicional, aunque sea para hablar de la ultima tecnología de aprendizaje, me pregunto antes de empezar... Esto que voy a explicar, ¿tiene que ver con su trabajo? y si es así, ¿pueden encontrarlo en Google? Si la respuesta es afirmativa, lo descarto e intento centrarme en todo lo que haga que por sí mismos prueben, busquen, conversen, profundicen... Los smartphones son un gran aliado en el aula para que el "alumno" dirija su propio proceso de aprendizaje.

Aprendemos más allá (o más acá) del aula. Googleando, entre colegas, consultando los "tutoriales" de YouTube, en las redes sociales y aprendemos cuando lo necesitamos y donde lo necesitamos...y de nuevo los dispositivos móviles son un gran recurso.

El adulto es el responsable de su propio proceso de aprendizaje, decide sobre el cuando, el cómo y el porqué hoy más que nunca respaldado por la tecnología y ello obliga a replantearse no sólo el papel que juega el formador en los procesos de aprendizaje sino los propios espacios de aprendizaje formal.


El formador se convierte en este contexto en un intermediario del conocimiento, crea conexiones, pone en contacto, establece relaciones entre las diferentes áreas de la organización para ayudar a construir el mapa del conocimiento organizativo.

Facilita la difusión del conocimiento, es el mediador que crea un diálogo permanente y se centra en la participación de todos los agentes de la organización que a su vez se convierten todos en enseñantes y así constituir una organización que aprende.

La mediación de conocimientos permite la búsqueda de nuevas ideas, nuevas maneras de pensar, nuevas soluciones para viejos problemas a partir de la creación de espacios donde compartir la experiencia de diferentes profesionales de la organización, permitiendo lo que se ha venido a llamar "pensamiento de código abierto" (Open Source Thinking) o Wikinomía

Los formadores, agentes de conocimiento (Knowledge brokers), dinamizan equipos de trabajo que inician conversaciones sobre su experiencia y conocimiento de la materia , proceso, problema... a tratar y combinan de nuevo toda esa información para presentarla al grupo de forma que se recojan cada una de sus aportaciones, creando así la inteligencia colectiva de la organización.


Las aportaciones del grupo a las sesiones de "open source thinking" se expresan normalmente en forma de historias personales y anécdotas, contienen conocimiento tácito, traducen experiencia, por lo que son difíciles de documentar y trasladar a medios formales.

El rol fundamental del agente de conocimiento será recoger este material, anécdotas, experiencias únicas, expresiones, juicios de valor, debates controvertidos, lluvias de ideas y a través de un proceso de "mash-up" presentar el conocimiento en una nueva forma, preferentemente multimedia, fruto de las aportaciones de todos los integrantes del grupo y construyendo así una "StoryCorp".

Con todo lo dicho, mi diseño de un curso de formación de formadores debe dar ejemplo y poner en práctica toda la tecnología colaborativa posible, utilizando todos los recursos de la web social en el marco teórico del constructivismo y el aprendizaje significativo.

La nueva formación de formadores debe proponer una acción formativa que considere que el formador es un buen "curador de contenidos"  y el facilitador de procesos de indagación y construcción de conocimiento, que respete el aprendizaje individual en lugar del "café para todos", ya que jamás me he tropezado con un grupo en formación que sea homogéneo, que limite todo lo posible la exposición oral para pasar a procesos mayéuticos  que activen la curiosidad y la necesidad de profundizar en la materia por parte de los alumnos/colaboradores.


El nuevo formador debe centrarse más en el aprendizaje que en la enseñanza y diseñar "espacios" que faciliten el intercambio y el trabajo colaborativo.

El nuevo formador no considera a los participantes de la acción formativa como contenedores de información, sino que busca que procesen la nueva información a través del filtro de su propia experiencia para que se transforme en conocimiento aplicable. 

El nuevo formador facilita que cada profesional sea el protagonista y el responsable de su proceso de aprendizaje transformador.





domingo, 13 de julio de 2014

Rebirthing: Inaugurando la tercera etapa de la vida. Capítulo 12 o capítulo 1 de la reinvención madurescente

Arranca el proyecto. Hoy asistimos a la inauguración de

REDBAR: TU CENTRO PARA COMPARTIR

Desfilan por el renovado bar de Nuria todos los protagonistas de esta historia, incluido Fran al que Dafne echó de su casa sin contemplaciones después de cuatro meses en los que no pagó ni un céntimo, ensució todo lo que pudo (¡esa permanente gota de pipí en el asiento y hasta el el suelo del WC...!). 

Ni conferencias, ni consultoría, ni libros... ¡nada!, encerrado en su habitación mataba las horas escribiendo tremebundas diatribas contra el mundo, y las enviaba a La Vanguardia porque hace dos años le publicaron en "cartas de los lectores" un comentario sobre su relectura de Deleuze... Están interesadísimos en mis artículos, comentaba a todo el que se tropezaba... ¡Nunca más se supo!

¡...Nunca más! Los correos electrónicos morían en el buzón de algún redactor insensible. Saqueaba la nevera con la promesa diaria de una futura visita de "gourmet" al mercado para seleccionar mejor qué y cómo se comía en esta casa, pero esa visita nunca se produjo. El olor a tabaco traspasó en pocos días los muros de su habitación e invadió la casa...

Dafne pasó mucho tiempo entre la pena y la indignación. Lo oía toser sin descanso por la noche y amanecer con unas inmensas ojeras azules. Arrastrarse en bata y zapatillas a cualquier hora del día o de la noche. Una tarde le oyó hablar de ella por teléfono llamándola bruja y esa fue la gota que colmó el vaso. Bruja, claro que sí, ¡se iba a enterar de lo que era capaz una bruja!

Fran se fue de casa de Dafne con la cabeza muy alta y acusándola de usurera y antipática, pero Dafne no le guardaba rencor, eran malos tiempos para todos y recordaba las historias que le contaba su madre, añorada mama Ana, sobre el dolor de la pobreza vergonzante de algunos de sus parientes. Los años hacen que comprendas casi todo aunque no puedas aceptarlo, pensaba. Bastante tiene Fran con su miseria y su cerrazón.



Así pues, con Fran incluido, comienza la inauguración. Arturo está nervioso y exultante. Tiene controlado hasta el último detalle de la fiesta desde los discursos hasta las bengalas que guarda como punto final para poner en los ojos de los amigos las estrellitas de la ilusión infantil.

Dafne se ha comprado para la ocasión un vestido rojo y transpira felicidad. Y Nuria... ensaya unos pasos de baile que ha preparado con Fede para abrir la fiesta.

En una mesa al fondo del bar de Nuria, Arturo ha colocado unas bolsas. En ellas hay sprays de pintura, purpurina, rotuladores gordísimos de todos los colores, globos por hinchar, flechas, corazones, estrellas de papel adhesivo, bocadillos de cómic por rellenar de papel rojo... y una pared absolutamente blanca donde cada cual pueda aportar  su granito de arena, su frase, su dibujo, so oferta y así componer el mural de la cooperativa que hoy se pone en marcha.

La gente es tímida. Cuesta arrancar, pero Dani (nuestro artista) spray en ristre dibuja unos gruesos trazos degradados que llenan de color el fondo. La acción se desencadena y, en un visto y no visto, nadie queda sin aportar algo a la pared.

La transformación del bar es total, el color inunda todos los rincones y empieza a ser algo más que un bar, un club selecto al que quiero pertenecer porque esconde un pedacito mío, ese trazo, esa frase que miraré cada vez que entre aquí.

Y entonces suena la música de un hermoso tango y Nuria y Fede dibujan sus pasos en la minúscula pista de baile que Arturo ha dibujado en el suelo del bar.



Pau y Montse se suman al baile, "bien agarraos", es evidente que llevan una eternidad bailando juntos y Dafne mira a Arturo que la coge por la cintura y se incorporan también. "El tango es un pensamiento triste que se baila" decía Enrique Santos Discépolo, y resuena en la cabeza de más de uno la letra de Volver.

Pedro ha venido a la fiesta con todos sus colegas de su espacio de coworking. Todos ellos son Golden Workers que han aparcado por un día las angustias del trabajador autónomo y vienen a echar una mano en lo que haga falta. Profesionales curtidos en mil batallas que ahora lideran su ejército unipersonal y se enfrentan al dragón del desempleo con las potentes armas de su ingenio, su talento, su experiencia y su renacido entusiasmo e ilusión, todo ello fraguado en la artesa de la crisis madurescente que les provocó su salida de una organización en la que creían que acabarían su vida profesional con una jubilación anticipada...

Han preparado una brevísima pieza teatral y salen al escenario en el que se ha transformado lo que hasta ahora era una pista de baile:


SALVANDO A DEPREAÑA

(Aparecen en el escenario cuatro personajes, el PRESENTADOR, Don MARIO CORSO, Doña MILAGROS ARANA y Don MÁXIMO VIROTE. Se colocan en hilera frente al público, el PRESENTADOR se avanza dos pasos)

TODOS (coro)
¡Bienvenidos a Depreaña!

PRESENTADOR 
(con tono de locutor de radio)
Sí, señoras y señores, estamos en este pequeño país, Depreaña, que expulsa a sus retoños más jóvenes al extranjero, castiga los años trabajados y la experiencia con el despido, y explota a los pocos trabajadores que quedan con horarios kafkianos y sueldos miserables. Estamos en Depreaña y voy a presentarles a algunos de sus ciudadanos más ilustres.

(Avanzan tres pasos según los vaya nombrando el PRESENTADOR)

PRESENTADOR
(Imitando a un presentador de boxeo)
¡Don Mario Corso, empresario que está contribuyendo desinteresadamente al hundimiento de la economía del país!!!

MARIO CORSO
(Con los pulgares en los sobacos)
¡Gracias, gracias, querido presentador, amables consumidores y clientes...! La verdad es que mi aportación es muy humilde. Apenas doscientos despidos este último mes. Nada más he podido ingresar en un banco suizo un par de millones de euros. Estoy algo cansado de luchar constantemente por mi país y puedo comunicaos la gran noticia de que he comenzado conversaciones para que absorba mi empresa una gran multinacional china que se quedará con la cartera de clientes y cerrará la fábrica que tengo en el Vallés. Podré por fin dedicarme a especular que siempre ha sido mi auténtica vocación y el sueño de mi juventud.
(Aplausos entre los personajes que están en escena y MARIO CORSO se retira a un lado del escenario)

PRESENTADOR
(Avanza hacia el proscenio)
Tengo el honor de presentaos a MILAGROS ARANA, que nos inspira y nos da fuerzas para seguir adelante en estos duros momentos desde su consulta y a través de sus numerosos libros, conferencias, programas de televisión y radio, en fin... ¡os presento a la reina de los medios!!!

MILAGROS ARANA
(Con la mirada perdida en el horizonte y las manos cogidas en actitud de rezo)
Gracias PRESENTADOR. No me merezco su reconocimiento. Mi humilde persona sólo recopila, traduce y mezcla escritos de mis ilustres colegas americanos y europeos. Ni una sola palabra es mía. Tengo la inmensa suerte de que en nuestro país casi nadie lee nada y menos en inglés y puedo copiar descarada e impunemente lo que quiera. Y en mis programas de radio y televisión tengo contratados por cuatro chavos a los mejores guionistas del país, cuatro jóvenes licenciados en periodismo y masters en comunicación, capaces de embaucar a Santo Tomás.
Pero en televisión nada es verdad, así que yo formo parte del mundo de la ilusión y el espectáculo, vendo humo que la gente compra, ansiosa de remedios que curen su enorme aburrimiento vital. Miento, seduzco y sano a los que quieren ser engañados, y salen de mis conferencias y cursos exactamente igual que cuando entraron, pero con la sonrisa boba del que ha pasado un buen rato.
(Saluda inclinándose exageradamente y se retira al lateral junto a MARIO CORSO)

PRESENTADOR
(Mirando a Milagros y besándole la mano)
¡Qué encantadora es Milagros! ¡Gracias por tu presencia, nos inspira!!!
(Se vuelve al público)
Y, señoras y señores, he dejado para presentarles en último lugar a Máximo Virote, (se pone la mano junto a la boca para contarle un secreto al público) ¿lo han reconocido, verdad? Es el Presidente del partido del Gobierno, el LyEU, ha sido Secretario General de la Ejecutiva del partido, Ministro de Trabajo, aunque nunca haya trabajado, recordado portavoz del gobierno por sus numerosas meteduras de pata y errores de bulto. Actualmente además de su cargo en el Partido es consejero de las más importantes empresas de Depreaña. ¡Escuchen... escuchen...!

MAXIMO VIROTE
(Se acerca al público enseñando las palmas de las manos)
Queridos conciudadanos. Es para mí un orgullo estar aquí hoy, en este día tan señalado para esta nueva empresa que comienza su andadura y que se ha fundado a pesar de todos los infructuosos intentos burocráticos de mi gobierno para que no pudiera salir adelante.
He contribuido con mi pequeño grano de arena desde el ministerio que presidía hasta hace pocos meses a que la lista del paro de este país sea la más grande del continente, he permitido y ayudado con toda mi energía a que empresarios y banqueros defraudaran todo lo que quisieran para que pudieran enriquecerse personalmente, empobreciendo al país y sus ciudadanos. He formado parte de comités de dirección en los que jamás he abierto la boca, pero sí la mano para que generosamente pagaran mi silencio. 
Lucharé siempre por defender los privilegios de esta sufrida casta de políticos de Depreaña, para defender la torre de marfil en la que se encuentran, lejos de la realidad cotidiana del pueblo, enzarzados en las disputas, envidias y trapicheos propios de los de su clase.
No podréis contar conmigo nunca, porque estaré siempre al servicio de mis propios intereses.
Pido pues vuestro voto para las próximas elecciones y os puedo asegurar que no cumpliré ninguna de las promesas del programa electoral de mi partido.

(Aplausos de los personajes en el escenario y el PRESENTADOR se acerca emocionado a MÁXIMO VIROTE)

PRESENTADOR
¡Qué elocuencia!¡Qué pasión en sus palabras!¡Gracias, Máximo!
(Se dirige de nuevo al público)
Bien, y ahora  confortados por las inspiradas palabras de don MÁXIMO VIROTE, les invito a felicitar a estos brillantes oradores y a continuación a participar en el próximo evento de esta magnífica fiesta. Espero que con su ayuda podamos expulsar de nuestro país a estos espléndidos representantes de nuestra decadencia y nuestra ruina. ¡Un fuerte silbido para ellos, por favor!!!
(Silbido de desacuerdo de todos los actores)


FIN

El bar se llena de ensordecedores silbidos que se mezclan con las carcajadas de los asistentes. Todos quieren felicitar y abrazar a Pedro y sus amigos, pero Arturo presuroso anuncia el siguiente juego:

Queridos amigos, os pedimos en nuestro correo de convocatoria que viniérais a la fiesta con dos objetos de los que os quisierais desprender. Dos objetos en buen estado que os hayan hecho un buen servicio pero que en este momento no necesitéis. Vamos a jugar al trueque para conocernos un poco mejor. Mostraréis vuestros objetos y buscaréis una persona cuyos objetos os gustaría poseer. De esta forma cada persona deberá relacionarse con otras dos como mínimo. Cada uno de vosotros deberá explicar la historia del objeto a quien le interese y por qué habéis decidido deshaceos de él. El objetivo del juego es que cada uno de nosotros salga con dos regalos, con dos objetos aportados por otra persona. ¡Mostrad vuestros regalos! Y comenzaré yo para que veáis la mecánica del juego.

Arturo pasa la vista por todos los objetos de los asistentes y se queda mirando a Asil, el novio de Alicia, la hija de Dafne. Asil tiene en las manos un diminuto pendrive y una gastada mochila de cuero. Arturo se interesa por el pendrive.

Asil nos cuenta: He traído este pendrive porque me ha acompañado en todos mis viajes. Contiene la grabación en audio de las historias que me explicó mi abuelo en sus últimos días cuando fui a visitarle y despedirme de él en Bursa, Turquía. Con apenas un hilillo de voz me contó anécdotas de su vida como soldado en la segunda guerra mundial, me explicó también viejas historias familiares de parientes emigrados a Francia o a Estados Unidos llenas de magia y fantasía, me explicó cómo cortejó a mi abuela, lo mal que le caía a mi bisabuelo que era el ricachón del pueblo y veía con malos ojos la boda de su hija con un músico. me cantó baladas antiquísimas, romances antiguos llenos de aventuras y desventuras. Todo lo que contiene este pendrive está ahora en la nube de internet, puedo acceder a su contenido desde cualquier dispositivo conectado a internet y por eso he creído que podía ser un objeto personal valioso del que puedo desprenderme.

Arturo recoge emocionado el pendrive y le dice: A cambio de tu pendrive yo puedo ofrecerte la pluma Parker con plumín de oro que me regaló mi padre cuando acabé los estudios, con ella he escrito, firmado, anotado todo lo que ha sido importante en mi vida. Ahora apenas la uso, me he acostumbrado a escribir en el ordenador o como mucho cuatro rayas y alguna firma con un pequeño bolígrafo que llevo siempre en el bolsillo y por eso considero que es un objeto personal valioso del que puedo desprenderme, para usar tus mismas palabras. 

O si lo prefieres, puedo ofrecerte a cambio del pendrive, una hora de mi tiempo, para evaluar tus finanzas y ver como mejor administrarlas, cómo ahorrar y cómo mejorar a tu favor tu declaración de la renta.

Asil sonríe y responde: Trato hecho, me quedo con tu pluma, toma mi pendrive.

Y así comienza el juego y durante un buen rato escuchamos hermosas historias y asistimos a equitativos trueques.


Circulan entre la gente bebidas, tapas, bocadillos y dulces para entretener no sólo el espíritu. Lo ha preparado todo Paquita, recién llegada de Nueva York para la ocasión, en la pequeña cocina del bar. Aprovecha para repartir entre la gente una tarjeta donde aparece la dirección del blog que está editando con sus mejores recetas y donde pide a sus lectores que le aporten recetas de la cocina más tradicional española para enriquecer sus menús en el catering en el que trabaja.

Dafne reparte las hojas de adscripción a la cooperativa y el folleto con la primeras actividades propuestas para el mes que viene. Son bienvenidas. Todo el mundo quiere formar parte de esta eutopía.

Cae la noche. La música y las conversaciones cruzadas lo llenan todo. Ahora suena Atom Heart Mother, Pink Floyd, para llenar la sala de remembranzas.

                                        

Dafne sabe que hoy comienza una nueva etapa de su vida. No se trata de una nueva oportunidad, se trata de una nueva vida por estrenar. No está asustada por el paso del tiempo, en estos últimos meses ha madurado más que en los últimos veinte años y se siente a gusto en su presente, con sus arrugas y sus temores, con ese incipiente proyecto de trabajo, de vida... Todo está de nuevo por inventar. Hijos de nuestro tiempo, somos cambio, evolución permanente y hay que dejarse ir, como los juncos, cimbrearse por donde sopla el viento, siempre a favor, atentos a donde salte la oportunidad.

Nos queda mucho por ver, por disfrutar, por vivir, y eso será con las nuevas reglas del juego que nosotros mismos inventemos.

Y este rinconcito del mundo, el REDBAR, será nuestro refugio, nuestro nido y nuestra célula revolucionaria, la de la revolución madurescente, la de la revolución de los golden workers. Y Dafne, iluminada por sus reflexiones fin de fiesta, sea abraza a Arturo que, emocionado, deja escapar una lágrima.