martes, 29 de julio de 2014

Sharing Economy e Innovación distribuida en la empresa

Todo va a ser pequeño, pronto los restaurantes estarán en las salas de estar de las personas. Brian Chesky, CEO de Airbnb

The Economist

Última semana del mes de julio. Ya sin actividad docente, preparo lo que será un intenso y estimulante otoño. Intento mantener la disciplina del resto del año pero el calor me lo pone bastante difícil. Hoy además el bochorno pre-tormenta cae a plomo y sólo apetece tumbarse y soñar... Huele a agua y a tierra mojada, va a caer una buena...

He estado leyendo sobre "sharing economy", uno de los muchos síntomas de que estamos cambiando de modelo y volvemos a las relaciones persona a persona para ahorrar, para compartir bienes y servicios, para intermediar de una manera más antigua aunque altamente tecnificada.

Pisos compartidos, viajes con la gasolina a medias, bancos de tiempo..., en cada rincón surgen iniciativas "sharing" que socavan lentamente los cimientos de la vieja economía de mercado.

El consumo colaborativo se extiende como una mancha de aceite e impregna a muchos; el acceso a un servicio o un bien resulta más interesante que su propiedad y eso nos convierte a muchos en pequeños empresarios minoristas. La empresa puede incorporarse también al movimiento sharing a imitación por ejemplo de EBAY, que comenzó siendo un portal de transacciones entre particulares casi exclusivamente y es ahora un portal que agrupa a "tiendas" que ganan clientes a través de los votos de confianza que consiguen dando un buen servicio.

Sigo buscando información sobre "sharing economy" y encuentro una interesante entrevista a Brian Chesky, CEO de la polémica web de alquiler de habitaciones entre particulares Airbnb que tanta irritación ha causado entre los "hoteleros". Resalto algunas de sus afirmaciones en traducción libre (¡a ver cuando mejoro mi inglés...!!!):

"Quiero un mundo más parecido a los pueblos de la antigüedad: muy confiado y lleno de micro-empresarios que comparten sus activos para ganarse la vida. (...) La capacidad de beneficiarse de compartir activos es un modelo de negocio resistente a la recesión y que puede hacer frente al desembarco de robots en las empresas. Hay algunas cosas irremplazables en la industria de servicios, cosas profundamente humanas como la necesidad de compartir. (...) Estamos acostumbrados a vivir en un mundo dividido entre empresas y particulares, ahora podemos evolucionar hacia un mundo donde cada individuo puede ser una empresa en 60 segundos. (...) Todo va a ser pequeño, pronto los restaurantes estarán en la sala de estar de las personas."
http://davidwesson.typepad.com/david_wessons_digital_cul/2011/04/the-new-sharing-economy-the-next-era-of-the-social-web-.html
Pero no sólo afectará a nuestro consumo, la economía del compartir también afecta a la estructura de la empresa y al modelo de relaciones laborales.

A vueltas con la profunda transformación que está sufriendo el mercado laboral busco otras tendencias que confirman esa edad de oro de la emprendeduría individual que supone la implantación de la economía de la colaboración.

Las empresas están comprendiendo que en un entorno líquido de cambio constante, estructuras rígidas y piramidales no tienen mucho sentido. En este momento recurren ocasionalmente a la contratación de talento externo para un proyecto concreto, incorporan puntualmente especialistas "freelance" que una vez finalizado el proyecto concreto rescinden su relación con la empresa. 

El auge de la contratación de "freelances" por proyecto hace que las fronteras de la organización se vuelvan más permeables.Es una manera de incorporar talento externo. Ahora no es más que un movimiento incipiente, una manera de poner parches  a esa rigidez estructural tan difícil de cambiar, sobre todo en las empresas grandes.

Pero el objetivo de las empresas que quieran sobrevivir tiene que ver con conseguir que los clientes, los contactos de los empleados, la competencia, los proveedores..., aporten su talento a la organización. Un modelo basado en la "innovación abierta" y fundamentado en la "sharing economy".

http://www.innovationmanagement.se/
La "innovación abierta", según Roland Harwod, cofundador de la agencia 100%Open, consiste en innovar con socios u otras empresas, compartiendo el riesgo y el beneficio. Se trata de distribuir el conocimiento y las personas, crear valor a través de las redes y no hacerlo todo dentro de una estructura cerrada.

En este modelo tiene sentido la contratación de freelances para proyectos temporales y no sólo por una cuestión económica y de ahorro de costes a largo plazo. Los necesarios perfiles innovadores que aúnan experiencia, competencias y formación son candidatos difíciles de encontrar y además suelen mostrar un perfil rebelde difícil de encajar en organizaciones muy estructuradas y piramidales.

Sin embargo, son perfiles cada vez más necesarios en un entorno en constante transformación. Diseños abiertos que buscan compartir los procesos de creación, fabricación y distribución de bienes y servicios suponen abrir la empresa a nuevas formas de relación y alianza con agentes externos a la organización.

A imitación de las "fan pages" de Facebook, las unidades de Recursos Humanos de las organizaciones deberán crear espacios de comunicación  y gestión de estas redes de colaboradores externos, en forma de "clubes de innovación". Deberán desarrollar tanto en el personal propio como en el externo habilidades de trabajo colaborativo, de construcción de relaciones y alianzas, de negociación e intercambio de conocimiento. Deberán identificar en la empresa a aquellos empleados que son "conectores" naturales, que poseen una red de contactos amplia y especializada y que funcionaran como nodos de unión entre la empresa y su entorno.

De esta manera la empresa puede incorporarse a la sociedad y la economía de la colaboración.

jueves, 24 de julio de 2014

Aprender hablando: reflexiones veraniegas sobre la participación en el aula

Brave4life
Acabo de ver en una TEDTalk que pasamos más de nueve horas al día sentados. Y me remuevo en mi silla... Yo debo pasar más, y casi todo ese tiempo mirando una pantalla sea del portátil, sea del smartphone,  o la tele.

En verano cuando baja mi actividad como docente, seguro que incremento las horas sentada, no sé dar clase ni hablar en público sin moverme, tengo que estar de pie, incluso con un pie roto como me sucedió el mes pasado, y suelo hacer kilómetros en cada sesión, arriba y abajo, para que el contacto visual con los asistentes sea completo y cercano.

Si la sala es muy grande, prefiero los micrófonos de solapa a los de mano, me siento ridícula emulando a un cantante. Tampoco me gustan los que te instalan en la oreja y se te clavan en la mejilla, no voy a bailar, lo prometo, sólo caminaré arriba y abajo.

Ni siquiera en esos momentos en los que debería desear que la gente bebiera mis palabras, prescindo del smartphone. Mi primera intervención siempre tiene que ver con el hahstag que he decidido para la sesión y pido a los asistentes que enciendan sus móviles e interactúen. Tengo observado que tweetear es una de las formas de atender, sintetizar y luego poder consultar las ideas más relevantes de una intervención.

Sé que una charla mía da para cuatro tweets de media, algunas para uno o dos como mucho, y eso está bien, una o dos ideas clave por charla, más no se recuerdan, ni con Twitter ni sin él.



Intento contar historias, se recuerdan mejor que los ejemplos no narrados. He comprobado cómo los cuerpos se tensan para escuchar mejor a la que comienzo diciendo...: "No sé si os conté en sesiones anteriores lo que me sucedió cuando..." No suele fallar, los que dormitan se despiertan y los que han perdido el hilo, lo retoman. 

Estoy atenta a las conversaciones en paralelo que se producen en la sala, a veces me basta una palabra cazada al vuelo para incorporarla a la sesión e iniciar de forma natural el debate, la participación de los asistentes que siempre enriquecen el contenido de la sesión.

Atiendo especialmente cuando veo que un participante le explica a otro cómo funciona determinada herramienta o sistema, pido entusiasmada que lo comparta con todos los asistentes que retoman el interés a la que se abre la posibilidad de interacción, de que cada cual cuente lo mucho que sabe sobre...

La participación poco o nada tiene que ver con hacer preguntas al ponente. La participación genuina tiene que ver con aportar nuevo contenido, ampliar y profundizar en un tema. Y para ello hay que reproducir el ambiente de los espacios informales, las comidas de trabajo, las charlas de café, etc.



A veces, se puede conseguir la participación, preguntando directamente a las personas que mantienen un diálogo en paralelo. Esos diálogos son muy molestos si nuestra postura docente es magistral, pero enriquecen muchísimo tu discurso si lo integras en tu sesión, entrando primero en un diálogo a tres bandas, siendo tú el que te incorporas a la conversación que mantenían en paralelo esos dos o tres participantes, y facilitando como moderador la incorporación progresiva de otras voces, otras opiniones, nuevos contenidos, aparcando completamente tu vanidad como orador.

Otra manera de incorporar a los participantes es pidiéndoles que busquen a través de su smartphone un dato, una referencia, más información sobre el asunto que estéis tratando. Si se lo pides a una persona en concreto es más fácil que el resto de asistentes busquen también esa información. Los seres humanos somos así, individualidades. Cuando nos dirigimos globalmente al grupo, la respuesta es siempre muy baja. Yo prefiero buscar con la mirada un cómplice que me ayude a desencadenar la participación.

Si las cosas funcionan, mi misión acaba siendo la de moderar el gallinero en el que puede convertirse un aula interesada de verdad en un tema. Dar la palabra, hacer respetar los turnos, limitar una intervención que se alarga... moderar.

Me gusta también señalar dónde pueden encontrar la mejor información, herramienta, servicio, sobre lo que se está comentando y eso exige una ardua labor previa a la sesión de "curación de contenidos" que suelo hacer a través de mis tres canales preferidos: Twitter, Scoop.it, Feedly, sin descartar la búsqueda avanzada de Google.

Proyecto esas búsquedas en la pantalla, para que la información facilitada sea realmente de rabiosa actualidad.

Mi objetivo en cada sesión es que, finalizado el tiempo previsto, los participantes sigan en sus asientos conversando entre ellos, ignorándome o no, ahora ya al margen de la programación.

sábado, 19 de julio de 2014

Knowledge broker: De formador a agente de conocimiento (Wikinomía)


"Enseñar no es una función vital, porque no tiene fin en sí misma; la función vital es aprender" Aristóteles


En este extraño mes de julio, en el que vamos de las lluvias a los calores sin solución de continuidad, que parece que el verano no acaba de arrancar y cada vez más lejanos aquellos veraneos que comenzaban en junio y se alargaban hasta finales de septiembre, sigo trabajando e iniciando nuevos proyectos. Me han encargado, por ejemplo, el diseño de un proceso de selección y formación de formadores internos. Encantada con el encargo me pongo de inmediato manos a la obra.

Rescato mis viejos apuntes, esquemas, notas, proyectos..., que me hacen caer en la cuenta de que si alguna fijación tengo en este maltratado mundo de la formación y los recursos humanos, es el de organizar allí por donde paso un equipo de formadores internos.

Y abro con entusiasmo un documento nuevo en Word diciéndome a mí misma que esto es "pan comido".

Pero enseguida caigo en la cuenta de que ninguno de mis viejos papelotes sirve para dar respuesta a cómo aprendemos ahora y al rol que en tiempos de redes deben jugar los formadores internos en las organizaciones que evolucionan de forma acelerada hacia esa sociedad en red.



El formador tradicional, era el poseedor del conocimiento, y de espaldas a los asistentes a menudo,  desplegaba su erudición con más o menos fortuna y los "alumnos" tomaban notas que después consultaban..., o no. El formador tradicional transmitía un currículum más o menos permanente en el tiempo, con contenidos mayoritariamente teóricos. Su rol era más "informador" que "formador". Poco o nada tenía que ver el "acto" formativo con el proceso de aprendizaje del participante. El formador/orador enunciaba un determinado contenido sin tener en cuenta la experiencia o el conocimiento previos del participante, ni su interés, o las posibilidades de aplicación a su puesto de trabajo, de la materia expuesta.

Ahora, cuando entro en un aula tradicional, aunque sea para hablar de la ultima tecnología de aprendizaje, me pregunto antes de empezar... Esto que voy a explicar, ¿tiene que ver con su trabajo? y si es así, ¿pueden encontrarlo en Google? Si la respuesta es afirmativa, lo descarto e intento centrarme en todo lo que haga que por sí mismos prueben, busquen, conversen, profundicen... Los smartphones son un gran aliado en el aula para que el "alumno" dirija su propio proceso de aprendizaje.

Aprendemos más allá (o más acá) del aula. Googleando, entre colegas, consultando los "tutoriales" de YouTube, en las redes sociales y aprendemos cuando lo necesitamos y donde lo necesitamos...y de nuevo los dispositivos móviles son un gran recurso.

El adulto es el responsable de su propio proceso de aprendizaje, decide sobre el cuando, el cómo y el porqué hoy más que nunca respaldado por la tecnología y ello obliga a replantearse no sólo el papel que juega el formador en los procesos de aprendizaje sino los propios espacios de aprendizaje formal.


El formador se convierte en este contexto en un intermediario del conocimiento, crea conexiones, pone en contacto, establece relaciones entre las diferentes áreas de la organización para ayudar a construir el mapa del conocimiento organizativo.

Facilita la difusión del conocimiento, es el mediador que crea un diálogo permanente y se centra en la participación de todos los agentes de la organización que a su vez se convierten todos en enseñantes y así constituir una organización que aprende.

La mediación de conocimientos permite la búsqueda de nuevas ideas, nuevas maneras de pensar, nuevas soluciones para viejos problemas a partir de la creación de espacios donde compartir la experiencia de diferentes profesionales de la organización, permitiendo lo que se ha venido a llamar "pensamiento de código abierto" (Open Source Thinking) o Wikinomía

Los formadores, agentes de conocimiento (Knowledge brokers), dinamizan equipos de trabajo que inician conversaciones sobre su experiencia y conocimiento de la materia , proceso, problema... a tratar y combinan de nuevo toda esa información para presentarla al grupo de forma que se recojan cada una de sus aportaciones, creando así la inteligencia colectiva de la organización.


Las aportaciones del grupo a las sesiones de "open source thinking" se expresan normalmente en forma de historias personales y anécdotas, contienen conocimiento tácito, traducen experiencia, por lo que son difíciles de documentar y trasladar a medios formales.

El rol fundamental del agente de conocimiento será recoger este material, anécdotas, experiencias únicas, expresiones, juicios de valor, debates controvertidos, lluvias de ideas y a través de un proceso de "mash-up" presentar el conocimiento en una nueva forma, preferentemente multimedia, fruto de las aportaciones de todos los integrantes del grupo y construyendo así una "StoryCorp".

Con todo lo dicho, mi diseño de un curso de formación de formadores debe dar ejemplo y poner en práctica toda la tecnología colaborativa posible, utilizando todos los recursos de la web social en el marco teórico del constructivismo y el aprendizaje significativo.

La nueva formación de formadores debe proponer una acción formativa que considere que el formador es un buen "curador de contenidos"  y el facilitador de procesos de indagación y construcción de conocimiento, que respete el aprendizaje individual en lugar del "café para todos", ya que jamás me he tropezado con un grupo en formación que sea homogéneo, que limite todo lo posible la exposición oral para pasar a procesos mayéuticos  que activen la curiosidad y la necesidad de profundizar en la materia por parte de los alumnos/colaboradores.


El nuevo formador debe centrarse más en el aprendizaje que en la enseñanza y diseñar "espacios" que faciliten el intercambio y el trabajo colaborativo.

El nuevo formador no considera a los participantes de la acción formativa como contenedores de información, sino que busca que procesen la nueva información a través del filtro de su propia experiencia para que se transforme en conocimiento aplicable. 

El nuevo formador facilita que cada profesional sea el protagonista y el responsable de su proceso de aprendizaje transformador.





domingo, 13 de julio de 2014

Rebirthing: Inaugurando la tercera etapa de la vida. Capítulo 12 o capítulo 1 de la reinvención madurescente

Arranca el proyecto. Hoy asistimos a la inauguración de

REDBAR: TU CENTRO PARA COMPARTIR

Desfilan por el renovado bar de Nuria todos los protagonistas de esta historia, incluido Fran al que Dafne echó de su casa sin contemplaciones después de cuatro meses en los que no pagó ni un céntimo, ensució todo lo que pudo (¡esa permanente gota de pipí en el asiento y hasta el el suelo del WC...!). 

Ni conferencias, ni consultoría, ni libros... ¡nada!, encerrado en su habitación mataba las horas escribiendo tremebundas diatribas contra el mundo, y las enviaba a La Vanguardia porque hace dos años le publicaron en "cartas de los lectores" un comentario sobre su relectura de Deleuze... Están interesadísimos en mis artículos, comentaba a todo el que se tropezaba... ¡Nunca más se supo!

¡...Nunca más! Los correos electrónicos morían en el buzón de algún redactor insensible. Saqueaba la nevera con la promesa diaria de una futura visita de "gourmet" al mercado para seleccionar mejor qué y cómo se comía en esta casa, pero esa visita nunca se produjo. El olor a tabaco traspasó en pocos días los muros de su habitación e invadió la casa...

Dafne pasó mucho tiempo entre la pena y la indignación. Lo oía toser sin descanso por la noche y amanecer con unas inmensas ojeras azules. Arrastrarse en bata y zapatillas a cualquier hora del día o de la noche. Una tarde le oyó hablar de ella por teléfono llamándola bruja y esa fue la gota que colmó el vaso. Bruja, claro que sí, ¡se iba a enterar de lo que era capaz una bruja!

Fran se fue de casa de Dafne con la cabeza muy alta y acusándola de usurera y antipática, pero Dafne no le guardaba rencor, eran malos tiempos para todos y recordaba las historias que le contaba su madre, añorada mama Ana, sobre el dolor de la pobreza vergonzante de algunos de sus parientes. Los años hacen que comprendas casi todo aunque no puedas aceptarlo, pensaba. Bastante tiene Fran con su miseria y su cerrazón.



Así pues, con Fran incluido, comienza la inauguración. Arturo está nervioso y exultante. Tiene controlado hasta el último detalle de la fiesta desde los discursos hasta las bengalas que guarda como punto final para poner en los ojos de los amigos las estrellitas de la ilusión infantil.

Dafne se ha comprado para la ocasión un vestido rojo y transpira felicidad. Y Nuria... ensaya unos pasos de baile que ha preparado con Fede para abrir la fiesta.

En una mesa al fondo del bar de Nuria, Arturo ha colocado unas bolsas. En ellas hay sprays de pintura, purpurina, rotuladores gordísimos de todos los colores, globos por hinchar, flechas, corazones, estrellas de papel adhesivo, bocadillos de cómic por rellenar de papel rojo... y una pared absolutamente blanca donde cada cual pueda aportar  su granito de arena, su frase, su dibujo, so oferta y así componer el mural de la cooperativa que hoy se pone en marcha.

La gente es tímida. Cuesta arrancar, pero Dani (nuestro artista) spray en ristre dibuja unos gruesos trazos degradados que llenan de color el fondo. La acción se desencadena y, en un visto y no visto, nadie queda sin aportar algo a la pared.

La transformación del bar es total, el color inunda todos los rincones y empieza a ser algo más que un bar, un club selecto al que quiero pertenecer porque esconde un pedacito mío, ese trazo, esa frase que miraré cada vez que entre aquí.

Y entonces suena la música de un hermoso tango y Nuria y Fede dibujan sus pasos en la minúscula pista de baile que Arturo ha dibujado en el suelo del bar.



Pau y Montse se suman al baile, "bien agarraos", es evidente que llevan una eternidad bailando juntos y Dafne mira a Arturo que la coge por la cintura y se incorporan también. "El tango es un pensamiento triste que se baila" decía Enrique Santos Discépolo, y resuena en la cabeza de más de uno la letra de Volver.

Pedro ha venido a la fiesta con todos sus colegas de su espacio de coworking. Todos ellos son Golden Workers que han aparcado por un día las angustias del trabajador autónomo y vienen a echar una mano en lo que haga falta. Profesionales curtidos en mil batallas que ahora lideran su ejército unipersonal y se enfrentan al dragón del desempleo con las potentes armas de su ingenio, su talento, su experiencia y su renacido entusiasmo e ilusión, todo ello fraguado en la artesa de la crisis madurescente que les provocó su salida de una organización en la que creían que acabarían su vida profesional con una jubilación anticipada...

Han preparado una brevísima pieza teatral y salen al escenario en el que se ha transformado lo que hasta ahora era una pista de baile:


SALVANDO A DEPREAÑA

(Aparecen en el escenario cuatro personajes, el PRESENTADOR, Don MARIO CORSO, Doña MILAGROS ARANA y Don MÁXIMO VIROTE. Se colocan en hilera frente al público, el PRESENTADOR se avanza dos pasos)

TODOS (coro)
¡Bienvenidos a Depreaña!

PRESENTADOR 
(con tono de locutor de radio)
Sí, señoras y señores, estamos en este pequeño país, Depreaña, que expulsa a sus retoños más jóvenes al extranjero, castiga los años trabajados y la experiencia con el despido, y explota a los pocos trabajadores que quedan con horarios kafkianos y sueldos miserables. Estamos en Depreaña y voy a presentarles a algunos de sus ciudadanos más ilustres.

(Avanzan tres pasos según los vaya nombrando el PRESENTADOR)

PRESENTADOR
(Imitando a un presentador de boxeo)
¡Don Mario Corso, empresario que está contribuyendo desinteresadamente al hundimiento de la economía del país!!!

MARIO CORSO
(Con los pulgares en los sobacos)
¡Gracias, gracias, querido presentador, amables consumidores y clientes...! La verdad es que mi aportación es muy humilde. Apenas doscientos despidos este último mes. Nada más he podido ingresar en un banco suizo un par de millones de euros. Estoy algo cansado de luchar constantemente por mi país y puedo comunicaos la gran noticia de que he comenzado conversaciones para que absorba mi empresa una gran multinacional china que se quedará con la cartera de clientes y cerrará la fábrica que tengo en el Vallés. Podré por fin dedicarme a especular que siempre ha sido mi auténtica vocación y el sueño de mi juventud.
(Aplausos entre los personajes que están en escena y MARIO CORSO se retira a un lado del escenario)

PRESENTADOR
(Avanza hacia el proscenio)
Tengo el honor de presentaos a MILAGROS ARANA, que nos inspira y nos da fuerzas para seguir adelante en estos duros momentos desde su consulta y a través de sus numerosos libros, conferencias, programas de televisión y radio, en fin... ¡os presento a la reina de los medios!!!

MILAGROS ARANA
(Con la mirada perdida en el horizonte y las manos cogidas en actitud de rezo)
Gracias PRESENTADOR. No me merezco su reconocimiento. Mi humilde persona sólo recopila, traduce y mezcla escritos de mis ilustres colegas americanos y europeos. Ni una sola palabra es mía. Tengo la inmensa suerte de que en nuestro país casi nadie lee nada y menos en inglés y puedo copiar descarada e impunemente lo que quiera. Y en mis programas de radio y televisión tengo contratados por cuatro chavos a los mejores guionistas del país, cuatro jóvenes licenciados en periodismo y masters en comunicación, capaces de embaucar a Santo Tomás.
Pero en televisión nada es verdad, así que yo formo parte del mundo de la ilusión y el espectáculo, vendo humo que la gente compra, ansiosa de remedios que curen su enorme aburrimiento vital. Miento, seduzco y sano a los que quieren ser engañados, y salen de mis conferencias y cursos exactamente igual que cuando entraron, pero con la sonrisa boba del que ha pasado un buen rato.
(Saluda inclinándose exageradamente y se retira al lateral junto a MARIO CORSO)

PRESENTADOR
(Mirando a Milagros y besándole la mano)
¡Qué encantadora es Milagros! ¡Gracias por tu presencia, nos inspira!!!
(Se vuelve al público)
Y, señoras y señores, he dejado para presentarles en último lugar a Máximo Virote, (se pone la mano junto a la boca para contarle un secreto al público) ¿lo han reconocido, verdad? Es el Presidente del partido del Gobierno, el LyEU, ha sido Secretario General de la Ejecutiva del partido, Ministro de Trabajo, aunque nunca haya trabajado, recordado portavoz del gobierno por sus numerosas meteduras de pata y errores de bulto. Actualmente además de su cargo en el Partido es consejero de las más importantes empresas de Depreaña. ¡Escuchen... escuchen...!

MAXIMO VIROTE
(Se acerca al público enseñando las palmas de las manos)
Queridos conciudadanos. Es para mí un orgullo estar aquí hoy, en este día tan señalado para esta nueva empresa que comienza su andadura y que se ha fundado a pesar de todos los infructuosos intentos burocráticos de mi gobierno para que no pudiera salir adelante.
He contribuido con mi pequeño grano de arena desde el ministerio que presidía hasta hace pocos meses a que la lista del paro de este país sea la más grande del continente, he permitido y ayudado con toda mi energía a que empresarios y banqueros defraudaran todo lo que quisieran para que pudieran enriquecerse personalmente, empobreciendo al país y sus ciudadanos. He formado parte de comités de dirección en los que jamás he abierto la boca, pero sí la mano para que generosamente pagaran mi silencio. 
Lucharé siempre por defender los privilegios de esta sufrida casta de políticos de Depreaña, para defender la torre de marfil en la que se encuentran, lejos de la realidad cotidiana del pueblo, enzarzados en las disputas, envidias y trapicheos propios de los de su clase.
No podréis contar conmigo nunca, porque estaré siempre al servicio de mis propios intereses.
Pido pues vuestro voto para las próximas elecciones y os puedo asegurar que no cumpliré ninguna de las promesas del programa electoral de mi partido.

(Aplausos de los personajes en el escenario y el PRESENTADOR se acerca emocionado a MÁXIMO VIROTE)

PRESENTADOR
¡Qué elocuencia!¡Qué pasión en sus palabras!¡Gracias, Máximo!
(Se dirige de nuevo al público)
Bien, y ahora  confortados por las inspiradas palabras de don MÁXIMO VIROTE, les invito a felicitar a estos brillantes oradores y a continuación a participar en el próximo evento de esta magnífica fiesta. Espero que con su ayuda podamos expulsar de nuestro país a estos espléndidos representantes de nuestra decadencia y nuestra ruina. ¡Un fuerte silbido para ellos, por favor!!!
(Silbido de desacuerdo de todos los actores)


FIN

El bar se llena de ensordecedores silbidos que se mezclan con las carcajadas de los asistentes. Todos quieren felicitar y abrazar a Pedro y sus amigos, pero Arturo presuroso anuncia el siguiente juego:

Queridos amigos, os pedimos en nuestro correo de convocatoria que viniérais a la fiesta con dos objetos de los que os quisierais desprender. Dos objetos en buen estado que os hayan hecho un buen servicio pero que en este momento no necesitéis. Vamos a jugar al trueque para conocernos un poco mejor. Mostraréis vuestros objetos y buscaréis una persona cuyos objetos os gustaría poseer. De esta forma cada persona deberá relacionarse con otras dos como mínimo. Cada uno de vosotros deberá explicar la historia del objeto a quien le interese y por qué habéis decidido deshaceos de él. El objetivo del juego es que cada uno de nosotros salga con dos regalos, con dos objetos aportados por otra persona. ¡Mostrad vuestros regalos! Y comenzaré yo para que veáis la mecánica del juego.

Arturo pasa la vista por todos los objetos de los asistentes y se queda mirando a Asil, el novio de Alicia, la hija de Dafne. Asil tiene en las manos un diminuto pendrive y una gastada mochila de cuero. Arturo se interesa por el pendrive.

Asil nos cuenta: He traído este pendrive porque me ha acompañado en todos mis viajes. Contiene la grabación en audio de las historias que me explicó mi abuelo en sus últimos días cuando fui a visitarle y despedirme de él en Bursa, Turquía. Con apenas un hilillo de voz me contó anécdotas de su vida como soldado en la segunda guerra mundial, me explicó también viejas historias familiares de parientes emigrados a Francia o a Estados Unidos llenas de magia y fantasía, me explicó cómo cortejó a mi abuela, lo mal que le caía a mi bisabuelo que era el ricachón del pueblo y veía con malos ojos la boda de su hija con un músico. me cantó baladas antiquísimas, romances antiguos llenos de aventuras y desventuras. Todo lo que contiene este pendrive está ahora en la nube de internet, puedo acceder a su contenido desde cualquier dispositivo conectado a internet y por eso he creído que podía ser un objeto personal valioso del que puedo desprenderme.

Arturo recoge emocionado el pendrive y le dice: A cambio de tu pendrive yo puedo ofrecerte la pluma Parker con plumín de oro que me regaló mi padre cuando acabé los estudios, con ella he escrito, firmado, anotado todo lo que ha sido importante en mi vida. Ahora apenas la uso, me he acostumbrado a escribir en el ordenador o como mucho cuatro rayas y alguna firma con un pequeño bolígrafo que llevo siempre en el bolsillo y por eso considero que es un objeto personal valioso del que puedo desprenderme, para usar tus mismas palabras. 

O si lo prefieres, puedo ofrecerte a cambio del pendrive, una hora de mi tiempo, para evaluar tus finanzas y ver como mejor administrarlas, cómo ahorrar y cómo mejorar a tu favor tu declaración de la renta.

Asil sonríe y responde: Trato hecho, me quedo con tu pluma, toma mi pendrive.

Y así comienza el juego y durante un buen rato escuchamos hermosas historias y asistimos a equitativos trueques.


Circulan entre la gente bebidas, tapas, bocadillos y dulces para entretener no sólo el espíritu. Lo ha preparado todo Paquita, recién llegada de Nueva York para la ocasión, en la pequeña cocina del bar. Aprovecha para repartir entre la gente una tarjeta donde aparece la dirección del blog que está editando con sus mejores recetas y donde pide a sus lectores que le aporten recetas de la cocina más tradicional española para enriquecer sus menús en el catering en el que trabaja.

Dafne reparte las hojas de adscripción a la cooperativa y el folleto con la primeras actividades propuestas para el mes que viene. Son bienvenidas. Todo el mundo quiere formar parte de esta eutopía.

Cae la noche. La música y las conversaciones cruzadas lo llenan todo. Ahora suena Atom Heart Mother, Pink Floyd, para llenar la sala de remembranzas.

                                        

Dafne sabe que hoy comienza una nueva etapa de su vida. No se trata de una nueva oportunidad, se trata de una nueva vida por estrenar. No está asustada por el paso del tiempo, en estos últimos meses ha madurado más que en los últimos veinte años y se siente a gusto en su presente, con sus arrugas y sus temores, con ese incipiente proyecto de trabajo, de vida... Todo está de nuevo por inventar. Hijos de nuestro tiempo, somos cambio, evolución permanente y hay que dejarse ir, como los juncos, cimbrearse por donde sopla el viento, siempre a favor, atentos a donde salte la oportunidad.

Nos queda mucho por ver, por disfrutar, por vivir, y eso será con las nuevas reglas del juego que nosotros mismos inventemos.

Y este rinconcito del mundo, el REDBAR, será nuestro refugio, nuestro nido y nuestra célula revolucionaria, la de la revolución madurescente, la de la revolución de los golden workers. Y Dafne, iluminada por sus reflexiones fin de fiesta, sea abraza a Arturo que, emocionado, deja escapar una lágrima.



miércoles, 9 de julio de 2014

¿Quién dijo jubilarse? Somos polvo de estrellas. Capítulo 11 - La revolución de los Golden Workers


Rolling Stones 2014
Actuación en Madrid de los Rolling Stones en Junio 2014











Dafne y Arturo se ven cada día. Él la convence para diseñar un completo plan de negocio y una hoja de ruta que indique paso a paso los trámites a seguir y el plan de comunicación a desarrollar. 

Ella se apunta a un montón de actividades en Barcelona Activa dirigidas a emprendedores y aprende a construir un cuadro de mando, a leer una cuenta de resultados, en fin..., herramientas para saber con certeza lo que tiene entre las manos y cómo evoluciona el proyecto.

Se ven por las tardes, en el bar de Núria y más de un día Dafne se ha estremecido cuando Arturo la besa en las mejillas.

Arturo está cambiando. Su mirada ha adquirido un brillo especial y a veces una dureza metálica que trasluce concentración, determinación.

Con el paso de los días aumenta la confianza y Arturo comienza a hablar de su experiencia en la cárcel, de sus compañeros de celda, de las horas y horas sentado en el patio, la mente errante, soñando despierto...

Están a gusto juntos, hacen un buen tandem, ella pone orden y concierto, él energía y pasión, y... Núria ha ganado en tranquilidad y salud. Se siente protegida y se atreve a cosas a las que no se había atrevido desde hace tiempo como retomar sus clases de baile de salón con Fede, un jubilado parroquiano del bar que se quedó viudo hace un par de años.


Eduardo Amatriain
Ambos, Dafne y Arturo, son conscientes de lo que les está pasando, se recrean en algo que creían que ya no iban a sentir nunca más, ese hormigueo en el estómago cuando se encuentran, esa sonrisa boba que no se les cae de la cara, esa sensación de que el mundo desaparece y sólo está habitado por ellos dos... Esa espera tensa e inquieta hasta que llega el otro, esa felicidad insensata.

Saben de qué se trata, pero las cicatrices de  anteriores desencuentros impide que se lancen el uno en brazos del otro. Saben que será inevitable, pero siguen tensando la cuerda. Este fin de semana han proyectado un viaje al Empordà que puede que provoque esa caída en el dulce abismo de la pasión, Arturo no lo conoce y Dafne ama ese paisaje, compartirlo con él será su primera muestra de amor.





El viernes, después de comer, salen con rumbo a un pequeño veïnat cercano a Corçà, donde Rosa, la antigua compañera de trabajo de Dafne, ha restaurado con un gusto exquisito y minimalista a lo largo de los veinte años que hace que la compró, una vieja masía en ruinas en medio del campo.



Allí instalan su base de operaciones. Dafne quiere enseñarle a Arturo los dulces paisajes del interior, los campos vigilados por la adusta silueta de los cipreses, la impactante belleza de las minúsculas calas bajo acantilados cuajados de pinos olorosos que bajan hasta besar el agua verde y profunda del Mediterráneo, los pueblecitos medievales dibujados a cincel por la burguesía catalana que restauró cada una de sus piedras...

Rosa podrá perder su estatus laboral, su capacidad de consumo, pero nunca su rincón en este lugar idílico donde se codea con lo más selecto de la sociedad catalana durante fines de semana y vacaciones y que alquila en agosto para poder mantener la casa.


La llegada de Dafne y Arturo es una buena excusa para organizar una cena en el porche de la masía, con las estrellas como techo y el césped como alfombra. Arturo se descalza, el contacto con la hierba fresca en esta calurosa noche le hace estremecer de placer. Rosa ha invitado a unos vecinos, en total serán siete a cenar.

Dafne se queda mirando a Montse y Pau. Parecen una pareja feliz, tal vez con ruidosas tormentas mañaneras, tal vez añoran los viajes mochileros de los dieciocho años, pero están envejeciendo bien: ropa de hilo, cabello gris sin teñir, ese aire bohemio que tan bien sienta a los sesentones. 

Pau le cuenta a  Arturo que es feliz desde que se jubiló. Se trasladó definitivamente a l'Empordà, abandonó Barcelona y su despacho de abogado a donde sólo va para acudir al teatro o a un concierto y vive pendiente de su huerto, sus manzanos, sus perros y el tiempo... ¡qué poco llueve! he tenido que instalar riego por goteo en toda la parcela porque ¡no llueve nunca!, comenta.

A menudo, cuando voy al pueblo a por el pan o lo que sea, me parece que salgo del cole, me siento libre y travieso. Dicen que al avanzar hacia la vejez, retrocedemos lentamente hacia la niñez..., debe ser eso.

El otro día, salía del bar algo alterado por la cerveza, me subí a la bici y a medio camino, iba haciendo eses, se me cayeron las gafas. Pasé más de una hora buscándolas... ¿te imaginas, en Barcelona una hora perdida...? y al encontrarlas bajo un arbusto, la alegría fue tan intensa que casi se me para el corazón, pero tuve la certeza por primera vez de que no necesitaba el dinero para ser feliz, bastaba con disponer del tiempo para encontrar las gafas perdidas, ja, ja, ja....

Irreverente y cínico, a Pau sólo le duele no poder ser promiscuo más que con la mente.



Montse calla y mira a su hombre con una cierta resignación. Están en un buen momento. Atrás quedaron las broncas e infidelidades durante la crianza de los hijos. No se arrepiente de haber aparcado su carrera de pianista para cuidar a los niños. Disfrutó de la maternidad intensamente hasta perdonar las frecuentes desapariciones de Pau, dos o tres días de vez en cuando, que le devolvían al hogar con una inmensa resaca y dócil como un corderito ahogado en el sentimiento de culpa.

Pau ya no desaparece y toda su potencia se le va por la boca. De nuevo tengo un niño en casa, piensa Montse, siempre he cuidado de alguien...

Ahora Montse ejerce de "doula", matrona voluntaria, acompaña a otras mujeres durante el embarazo, el parto y la lactancia, es su manera de revivir sus mejores años, de volver a tener en sus brazos a bebés recién nacidos y le hace también sentirse partícipe de esa secreta y ancestral asociación natural de las mujeres. 

La cena transcurre entre historias y risas. Es una noche sin luna y el cielo, plagado de estrellas, invita al silencio y la reflexión.

Somos polvo de estrellas, dice en un momento Dani, y ahora, después de todo lo aprendido, de todo lo vivido, comenzamos a brillar. Después del momento del crecimiento, del desarrollo, ahora empezamos a dar luz... Fijaos en mí, toda una vida dedicado a los seguros y ahora pinto una y otra vez este paisaje que hoy nos envuelve, sin descanso, ocho, diez horas al día. Y lo mejor del caso..., mi pintura me alimenta. ¡Cómo me gustaría explicarle a mi padre que me gano la vida dibujando! ¡No os podéis imaginar cómo influyó en mí su miedo a que yo fuera un artista y no un "hombre de bien" como él decía, o sea un hombre de negocios! ¡Si supiera... ahora sí que soy un hombre de negocios! ¡Ja, ja, ja! 

Lluís Roura
Pero Dani, tú sabes que eres la excepción, contesta María, su pareja. De cada mil pintores, vive de su arte uno, lo sabes bien. En tu caso, a tu evidente talento, (y no te estoy haciendo la pelota, creo de verdad que eres muy bueno en lo tuyo), se une la casualidad de tropezarte un día con un antiguo compañero de la mili que se dedica a ser marchante de arte y que después de una loca noche de revivir recuerdos y beber como cosacos, se convirtió en tu representante. Si no llega a ser por eso, tú seguirías pintando los domingos para llenar de cuadros las casas de tus hijos y tus amigos.

Lo que dices es cierto, María, responde Dani, pero hay otro componente que ayuda: he perdido el miedo. Cuando eres joven toda tu energía se centra en construir: un hogar, una carrera, una reputación, los hijos. El temor a la pérdida de cualquiera de estas cosas es muy fuerte. Ahora sólo me queda perder la vida, o sea, todo... la casa, el trabajo, incluso los hijos, pierden importancia. Por primera vez te enfrentas a ti mismo y te dices... ¿Esto es todo lo que había...? ¿Dónde han quedado mis sueños, mis ilusiones de juventud? Puedes entonces hacer dos cosas, retirarte del mundo y lamentarte a todas horas de lo escasa que es la vida, lo rápido que ha pasado el tiempo, lo feliz que eras no se sabe cuándo... y esperar pacientemente la muerte, o "girar el calcetín", "ponerte el mundo por montera" como decía mi madre y volver a empezar, eso sí, desde un punto de partida privilegiado, con esa mochila de experiencias y conocimiento que hace que conozcas bien los atajos para llegar a buen puerto.

Eres muy optimista, le responde María, en mi caso no he tenido la posibilidad de escoger entre dos alternativas y tú lo sabes bien porque vivimos juntos desde hace diez años y vivimos con mi madre que ha cumplido ya los noventa y que ocupa mis 24 horas. El Alzheimer es una enfermedad cruel con los cuidadores, desde que me levanto hasta que mamá se duerme, toda mi vida gira alrededor de su cuidado... es injusto. Me siento agotada,encerrada en mi pequeño mundo... triste, porque además sé que mamá no mejorará nunca, que cada día que pasa se acerca más al fin que he llegado a desear. Tus hijos y los míos consideran que esto es lo normal, que yo cuide de mi madre, pero sé que ellos no lo harán con nosotros... no sé, ¡estoy de bajón!

Se ha hecho un silencio denso, pesado... Parece que la noche es más oscura ahora y es Rosa, la anfitriona la que los saca del pozo de la tristeza. Venga, venga, María, ¡arriba los corazones!, eres una "jabata", tú puedes con esto y con todo, no te dejes llevar por la melancolía de lo que no puedes hacer ahora. Sabes que puedes contar con nosotros para repartir la carga, para compartir los momentos que quieras..., deja que los hijos vivan su vida y maduren como lo hemos hecho nosotros... te queda tanto por delante...

Y vuelve la paz a la mesa, mientras Rosa reparte los postres y dulcemente la velada se va apagando entre anécdotas, chistes y canciones antiguas. 

Finalmente a la una de la mañana Dafne y Arturo se quedas a solas. El aire huele a romero y a dondiego de noche. Las estrellas iluminan tenuemente la noche y el silencio es tan profundo que Dafne cree que Arturo puede oír el latido acelerado de su corazón. El mundo que les rodea se desdibuja y se funden en un beso que sella el principio de una hermosa noche de amor.

El fin de semana transcurre espléndido entre baños en calas minúsculas y paseos por senderos entre encinas y pinos. Dafne es feliz y Arturo se siente pletórico.

Volverán a Barcelona llenos de la energía que necesitan para emprender ese camino juntos que se empieza a vislumbrar. 

Lo veremos en el capítulo 12 y último de esta historia.





viernes, 4 de julio de 2014

Presencialidad e Internet. Lo que importa es la conversación, no el canal.

Usamos una pantalla para encontrar cualquier cosa, desde un amante hasta comida, pero queremos que sean de carne y hueso. Simon Jenkins



Leo a menudo posts y artículos apocalípticos acerca de los peligros de Internet en cuanto a la pérdida de contacto con la realidad, sobre el aislamiento que puede producir la constante consulta de los dispositivos digitales y la falsedad de las relaciones a través de pantallas. A menudo, en las sesiones en las que participo sobre la internet social, muchas personas afirman orgullosas no tener presencia en ninguna red social, rechazan, incluso con una cierta dosis de agresividad, cualquier tipo de conversación que no se produzca "en presencia" y prefieren el bar al muro de facebook. 

Al parecer, da prestigio afirmar que jamás consultas facebook, no entiendes twitter (donde además sólo hay tonterías y mala educación) y no necesitas linkedIn porque ya tienes trabajo...

He oído a expertos profesionales de los recursos humanos agitar orgullosos la bandera de su analfabetismo digital, contraponiéndolo a la relación personalizada con los empleados de su organización de los que apenas saben nada, porque desconocen lo que comentan en las redes sociales.

Todo ello obedece seguramente al miedo que nos produce lo que no dominamos, a la pereza que nos da el tener que realizar un nuevo esfuerzo de aprendizaje de una tecnología imprescindible ya en el área de la comunicación y las relaciones sociales.

Y esta reticencia a incorporar lo digital a nuestros hábitos cotidianos laborales y sociales es especialmente presente en los departamentos de Recursos Humanos, anclados muchos de ellos en prácticas de medición del rendimiento y análisis del talento behavioristas, bastante más deshumanizadas que una conversación en facebook.


Deberían observar con atención lo que está sucediendo por ejemplo en la industria de la música. La práctica desaparición de los "objetos" de reproducción musical (CD's), la reducción hasta casi cero de los márgenes comerciales, ha producido dos fenómenos simultáneos y ambos tienen que ver con internet. Por un lado la transformación de la "venta" de un producto en la de un servicio (vease Spotify o ITunes) y por otro la supervivencia de la industria musical a través casi exclusivamente de las actuaciones en directo, esto es, volviendo al "cuerpo a cuerpo", de forma que internet ha provocado el incremento de la presencialidad, no su sustitución.

O deberían pensar en la reinvención del mundo del turismo y la cultura en el que la oferta se centra en la vivencia de experiencias en carne y hueso, en ofrecer "emoción" presencial e incrementar esa emoción en las páginas de fans en las que compartir con otros usuarios las experiencias comunes ampliando el recuerdo a través de el sentimiento de pertenencia a un grupo.


Profesores, escritores, oradores, se están convirtiendo en actores para "alargar" la experiencia de la lectura, sea analógica o digital, y vivimos un auge de las conferencias experienciales que persiguen emocionarnos. Nuestro ideal es asistir a una conferencia TED presencial y poder después reproducirla en YouTube para revivir la emoción del "acontecimiento" social presencial.

Así pues lo virtual y lo presencial conforman un único universo relacional en el que lo que importa es la "conversación" y no el canal.

Se nos dice que estamos abandonando la era del consumismo compulsivo por la vivencia de experiencias de todo tipo. Cuanto más tiempo pasamos consultando pantallas, más posibilidades surgen de conectar presencialmente con personas que difícilmente podríamos conocer en nuestro pequeño mundo cotidiano y con las que conseguimos un alto nivel de intimidad a través de las redes sociales antes de nuestro encuentro desvirtualizador. Ese conocimiento previo, esa conversación digital, hace que sea mucho más fácil conectar y compartir presencialmente.

Así pues, la interacción física y la virtual se acumulan, no se sustituyen la una a la otra, como afirma Manuel Castells.


jueves, 3 de julio de 2014

Trabajando en voz alta o del porqué de una red social corporativa

Desde su aparición Internet ha venido asociado al concepto de comunidad y de compartir datos, información, conocimiento. Internet no es más que una red global para que las personas se conecten, se comuniquen y colaboren. Es un canal que ha venido a ampliar hasta el infinito las posibilidades de conexión y conversación entre las personas eliminando las barreras de espacio y tiempo.

La irrupción de Internet en el mundo profesional como herramienta de trabajo se está produciendo de manera lenta pero inevitable. La mayor parte de tecnologías de la comunicación en las organizaciones se han visto superadas por las posibilidades que abre la internet social y las herramientas en la nube.

Intranets, Extranets, Newsletters, Comunicados, Boletines se sustituyen por comunidades virtuales corporativas que abren un universo de nuevas posibilidades comunicacionales.

Posibilitan:
El sincronismo y el asincronismo incrementando enormemente la frecuencia y la flexibilidad de las comunicaciones.
La interactividad ilimitada; de uno a uno, de uno a muchos, de muchos a uno, de muchos a muchos...
La ubicuidad. Gracias a la tecnología móvil podemos comunicarnos en el aula, en el puesto de trabajo, en la calle, en casa, en el bar o el restaurante...
El intercambio de información y conocimiento.
La libertad de acceso. Es el participante el que decide cuándo y desde dónde accede a la comunidad y "consume" contenidos.


HERRAMIENTAS CLAVE PARA TRABAJAR EN VOZ ALTA


La participación de los empleados en las comunidades de aprendizaje corporativas permite que hagan visible su trabajo para encontrar así maneras colectivas de mejorarlo, que generosamente cooperen en la revisión de un proceso o propongan un cambio a partir de su propia experiencia.

En este sentido podemos facilitar a los profesionales herramientas clave para estimular la participación y desarrollar la cooperación en nuestra organización.

El blog nos permite realizar la narración de nuestra experiencia, llevar el registro diario de lo que tenemos entre manos, cuál es nuestro proyecto actual, informar sobre lo que observamos en nuestro entorno y en nuestro sector, convertirnos en fin en el "experto" en el área de conocimiento referente a nuestro puesto y funciones de trabajo.

La wiki nos permite y facilita el trabajo colaborativo. Podemos crear, modificar y guardar nuestro trabajo en lugares donde otros puedan verlo, aprovecharlo, ampliarlo y compartirlo. Los espacios en la nube abren los compartimentos estancos, los silos en los que tan a menudo trabajamos y permiten la transparencia y la gestión de conocimiento colectivo.

La edición multimedia, tanto en formato vídeo como las presentaciones, es fundamental en este momento en que fijar la atención es tan difícil. Nuestros clientes internos consultarán con mucha más facilidad y frecuencia la información que editemos en formato "imagen" que en forma de texto.

La mensajería breve y el microblogging extiende y registra nuestras conversaciones. Permite la información inmediata sobre cualquier incidencia, proponer soluciones de forma colectiva en equipos deslocalizados o dispersos en el teritorio, estar en permanente contacto con nuestro equipo de trabajo o con nuestros colegas.

Todas las herramientas de la web social incluidas en una intranet colaborativa o en una red social corporativa nos permitirán conocer el trabajo de los demás, compartir lo que aprendemos por nosotros mismos y entrar en conversación para que todos podamos mejorar en un espacio en el que construir la inteligencia colectiva de la organización.

(Artículo para GREF)

miércoles, 2 de julio de 2014

PROGRAMA SENSEI - Golden Workers - Reinventándose en la madurez

SENSEI - GOLDEN WORKERS 

GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO SENIOR

Gestión de la edad y del conocimiento tácito














Sensei (先生) es el término japonés que designa a un maestro, un sabio o a una persona docta.Literalmente, sensei significa "el que ha nacido antes", a partir de los caracteres kanji sen (先 antes?) sei (生 nacer, vida?). O bien desde la filosofía como "el que ha recorrido el camino".Según los japoneses tradicionales, se le denomina así porque la única diferencia que hay entre un alumno y un maestro es que éste simplemente ha nacido antes, y que posee tanto el conocimiento como la experiencia, y por eso puede enseñar. (De la WIKIPEDIA)



La generación babyboomer está inaugurando su "segunda edad", el momento en el que se funden salud y conocimiento, el momento en el que la experiencia acumulada acorta los caminos para llegar a la solución de un problema, muestra los atajos para ahorrar energías y dota de lucidez para entender a los otros: la edad de oro.


Ideas Clave
Cada vez envejece más la población. Vivimos más años y con más salud.
Se llama empleado maduro (golden worker) a los empleados entre 50 y 65 años.
El trabajador maduro posee una gran base de conocimientos y habilidades más amplias, lo que puede comportar más creatividad y mejores decisiones.
Estereotipos a los que hacer frente: rendimiento más bajo, resistencia al cambio, mayores dificultades de aprendizaje, son más caros…
Se observa una disminución en los sentidos en diferentes grados, disminución de la velocidad de procesamiento, de la memoria operativa, en la memoria episódica, más facilidad de distracción.
Esto no afecta prácticamente al rendimiento, no hay relación entre edad y creatividad, es igual o mejor en la realización de tareas.
La forma de trabajar y organizarse está en un profundo cambio: pasando de ser “empleado”, ocupar una posición inamovible y realizar tareas siempre idénticas, a crearse el propio lugar de trabajo, trabajar por proyectos y construir la propia red de contactos profesionales.

PROGRAMAS SENIORITY




  • Repensando el modelo de carrera profesional. Programa de balance de media carrera y revisión del proyecto profesional
  • Ergonomía en el trabajo y salud de los trabajadores senior.
  • De la “posición” al proyecto. Desarrollo de nuevos roles y nuevas funciones.
  • El Golden Worker como embajador de la marca: representatividad y transmisión de valores y estilo de la marca. Storytelling y Storycorp.
  • Desarrollo de la competencia y la intuición digital de los inmigrantes digitales.
  • Mentoring y Reverse Mentoring.
  • La nueva formación de Formadores. La transmisión del Conocimiento Tácito. TAC: Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento.
  • El profesional senior como Knowledge Broker (Agente de Conocimiento) Conectando personas e ideas a través de la búsqueda de información (Content Curation).
  • El Golden Worker como gestor y dinamizador de las redes sociales corporativas.
  • Diseño de programas de relevo y sucesión.
  • Programa de desvinculación gradual.
  • COOPERARI: Comunidades de ex-empleados.