Sharing Economy e Innovación distribuida en la empresa

Todo va a ser pequeño, pronto los restaurantes estarán en las salas de estar de las personas. Brian Chesky, CEO de Airbnb

The Economist

Última semana del mes de julio. Ya sin actividad docente, preparo lo que será un intenso y estimulante otoño. Intento mantener la disciplina del resto del año pero el calor me lo pone bastante difícil. Hoy además el bochorno pre-tormenta cae a plomo y sólo apetece tumbarse y soñar... Huele a agua y a tierra mojada, va a caer una buena...

He estado leyendo sobre "sharing economy", uno de los muchos síntomas de que estamos cambiando de modelo y volvemos a las relaciones persona a persona para ahorrar, para compartir bienes y servicios, para intermediar de una manera más antigua aunque altamente tecnificada.

Pisos compartidos, viajes con la gasolina a medias, bancos de tiempo..., en cada rincón surgen iniciativas "sharing" que socavan lentamente los cimientos de la vieja economía de mercado.

El consumo colaborativo se extiende como una mancha de aceite e impregna a muchos; el acceso a un servicio o un bien resulta más interesante que su propiedad y eso nos convierte a muchos en pequeños empresarios minoristas. La empresa puede incorporarse también al movimiento sharing a imitación por ejemplo de EBAY, que comenzó siendo un portal de transacciones entre particulares casi exclusivamente y es ahora un portal que agrupa a "tiendas" que ganan clientes a través de los votos de confianza que consiguen dando un buen servicio.

Sigo buscando información sobre "sharing economy" y encuentro una interesante entrevista a Brian Chesky, CEO de la polémica web de alquiler de habitaciones entre particulares Airbnb que tanta irritación ha causado entre los "hoteleros". Resalto algunas de sus afirmaciones en traducción libre (¡a ver cuando mejoro mi inglés...!!!):

"Quiero un mundo más parecido a los pueblos de la antigüedad: muy confiado y lleno de micro-empresarios que comparten sus activos para ganarse la vida. (...) La capacidad de beneficiarse de compartir activos es un modelo de negocio resistente a la recesión y que puede hacer frente al desembarco de robots en las empresas. Hay algunas cosas irremplazables en la industria de servicios, cosas profundamente humanas como la necesidad de compartir. (...) Estamos acostumbrados a vivir en un mundo dividido entre empresas y particulares, ahora podemos evolucionar hacia un mundo donde cada individuo puede ser una empresa en 60 segundos. (...) Todo va a ser pequeño, pronto los restaurantes estarán en la sala de estar de las personas."
http://davidwesson.typepad.com/david_wessons_digital_cul/2011/04/the-new-sharing-economy-the-next-era-of-the-social-web-.html
Pero no sólo afectará a nuestro consumo, la economía del compartir también afecta a la estructura de la empresa y al modelo de relaciones laborales.

A vueltas con la profunda transformación que está sufriendo el mercado laboral busco otras tendencias que confirman esa edad de oro de la emprendeduría individual que supone la implantación de la economía de la colaboración.

Las empresas están comprendiendo que en un entorno líquido de cambio constante, estructuras rígidas y piramidales no tienen mucho sentido. En este momento recurren ocasionalmente a la contratación de talento externo para un proyecto concreto, incorporan puntualmente especialistas "freelance" que una vez finalizado el proyecto concreto rescinden su relación con la empresa. 

El auge de la contratación de "freelances" por proyecto hace que las fronteras de la organización se vuelvan más permeables.Es una manera de incorporar talento externo. Ahora no es más que un movimiento incipiente, una manera de poner parches  a esa rigidez estructural tan difícil de cambiar, sobre todo en las empresas grandes.

Pero el objetivo de las empresas que quieran sobrevivir tiene que ver con conseguir que los clientes, los contactos de los empleados, la competencia, los proveedores..., aporten su talento a la organización. Un modelo basado en la "innovación abierta" y fundamentado en la "sharing economy".

http://www.innovationmanagement.se/
La "innovación abierta", según Roland Harwod, cofundador de la agencia 100%Open, consiste en innovar con socios u otras empresas, compartiendo el riesgo y el beneficio. Se trata de distribuir el conocimiento y las personas, crear valor a través de las redes y no hacerlo todo dentro de una estructura cerrada.

En este modelo tiene sentido la contratación de freelances para proyectos temporales y no sólo por una cuestión económica y de ahorro de costes a largo plazo. Los necesarios perfiles innovadores que aúnan experiencia, competencias y formación son candidatos difíciles de encontrar y además suelen mostrar un perfil rebelde difícil de encajar en organizaciones muy estructuradas y piramidales.

Sin embargo, son perfiles cada vez más necesarios en un entorno en constante transformación. Diseños abiertos que buscan compartir los procesos de creación, fabricación y distribución de bienes y servicios suponen abrir la empresa a nuevas formas de relación y alianza con agentes externos a la organización.

A imitación de las "fan pages" de Facebook, las unidades de Recursos Humanos de las organizaciones deberán crear espacios de comunicación  y gestión de estas redes de colaboradores externos, en forma de "clubes de innovación". Deberán desarrollar tanto en el personal propio como en el externo habilidades de trabajo colaborativo, de construcción de relaciones y alianzas, de negociación e intercambio de conocimiento. Deberán identificar en la empresa a aquellos empleados que son "conectores" naturales, que poseen una red de contactos amplia y especializada y que funcionaran como nodos de unión entre la empresa y su entorno.

De esta manera la empresa puede incorporarse a la sociedad y la economía de la colaboración.

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