Los años ENCORE de los Golden Workers: El tsunami de los benefactores.


"La mediana edad comienza cuando cada persona percibe las señales más incipientes y originarias de su propio envejecimiento, algo que derivará en muy diferentes reacciones de acuerdo con la personalidad y la historia de vida de cada uno. Actualmente, se habla de crisis de los 40 (o de la mediana edad) cuando nos referimos a la persona que se replantea su manera de vivir e intenta recomenzar con un nuevo sentido su vida. En general, cuando se nota es porque más que una crisis, la persona está viviendo lo que se denomina transición de la mediana edad, es decir, un reordenamiento de prioridades, una revalorización de lo vivido y de lo que queda por vivir, una actualización de los ideales de juventud." Alicia Mirta Ciancio de Montero y Guillermo Julio Montero

¡Está bien! No soy la persona en la que creí que me convertiría a los 18 años. Recibí hace ya algunos años ese jarro de agua fría, pero no por ello voy a hacerme una liposucción, ni a tatuarme un delfín bajo el ombligo. Las expectativas que me creé en mi tierna juventud no se han cumplido: ni reportera de guerra, ni novelista de fama mundial, ni tan siquiera actriz de reparto..., estoy en plena crisis madurescente y estoy tomándome mi tiempo para ajustar mis nuevas expectativas para enfrentarme a mi futuro inmediato.


Foto: https://viajesoloida.wordpress.com/page/14/

Al parecer, chimpacés y orangutanes (esos parientes tan cercanos) pasan también por la crisis de la "midlife"  que, como en el caso de los humanos, acaban remontando para volver a ser sensatamente felices en su vejez.

Se trata de un reajuste en nuestras expectativas que nos prepara para los cambios fundamentales, físicos y mentales, que se avecinan y que necesitan de una reprogramación para poder de nuevo disfrutar a fondo de nuestra nueva relación con el entorno y con nosotros mismos.

Muchos de nosotros sufrimos en ese momento de crisis (que no quiero ceñir a ninguna edad en concreto, porque cada persona es un mundo) un profundo "burnout" laboral que a menudo se traduce en estrés, depresión, o sencillamente aburrimiento.

Muchas mujeres y un número creciente de hombres experimentan en esta época el síndrome del nido vacío.



Foto: www.oem.com.mx
Y casi todos nos volvemos hipocondríacos cuando creemos que se nos va a salir el corazón por la boca al intentar una carrera para no perder el autobús, o cuando tardamos tres días en recuperarnos de una discreta juerga de sábado noche.

En muchos casos pasamos en nuestro trabajo de la categoría VIP a la categoría PAI de Personas Anteriormente Importantes y nuestro ego maltrecho opta por operaciones de estética y la compra de carísimos zapatos, bolsos, motos o descapotables... que no hacen más que constatar que ya no somos lo que fuimos.


Foto: www.smithsonianmag.com

Nos estamos preparando para una nueva transformación. Muchos babyboomers renunciamos a jubilaciones anticipadas, a aferrarnos a nuestra cómoda silla de nuestro trabajo de toda la vida, o en el peor de los casos, a malvivir con lo que nos quede de subsidio de desempleo esperando que caigan del cielo tiempos mejores..., y nos lanzamos como recién salidos de la adolescencia/madurescencia a "segundas carreras" (carreras "encore") para poner a disposición de los demás nuestra experiencia.

Si el mundo es cada día más complejo y nos enfrentamos a retos sociales cada vez mayores, se necesitan soluciones bien pensadas y elaboradas, y en ese sentido los "babyboomers" podemos aportar experiencia, conocimiento y responsabilidad.

Si además pensamos que los babyboomers por definición somos muchos, y estamos en el punto en el que deseamos transmitir lo vivido a generaciones futuras que están a la puerta del recambio generacional, está en nuestra mano organizarnos a la manera de las antiguas tribus en las que la convivencia intergeneracional era la base de la prosperidad de la comunidad.

Es el momento de unir las fuerzas de una generación que quiere dar un nuevo significado, sobre todo más social, a su carrera profesional, con la generación del milenio que anda en busca de un trabajo que dé sentido a sus vidas.


Foto: cincuentaytantos.com.mx
Las carreras "Encore" proponen aunar la búsqueda del sentido de la propia vida, la pasión juvenil que tuvimos que abandonar por mandato social, con la forma de ganarnos la vida en tiempos en que no sabemos si podremos acceder a la pensión por jubilación, con la finalidad de encontrar un trabajo que combine la realización personal con una finalidad social. 

Reinventarse como benefactores para contribuir a la gran revolución económica, cultural y social que estamos viviendo, ¡ese debe ser el objetivo laboral del resto de la vida de los Golden Workers!

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